Las Meigas hacen magia y estiran las fiestas de San Roque
Las pallozas repartieron diversos manjares hasta la llegada de la estrella, la queimada

Las fiestas de San Roque lograron prolongarse en una Noite Meiga que hizo su magia ya desde por la mañana, cuando el buen tiempo llenó las calles y las terraza del centro de Vilagarcía, como si la temporada turística no hubiese tenido más que un descanso en el lluvioso fin de semana pasado. Por la noche continuaron las multitudes, en un broche a las celebraciones patronales que fue tan masivo como de costumbre y en el que no faltó ni uno solo de los ingredientes habituales.
El chorizo asado que repartió Curtas en la Praza da Independencia- que siempre es uno de los más solicitado- o los dulces y otros manjares que se distribuyeron a lo largo de las pallozas medievales. Aunque el momento más esperado fue el de la medianoche, con el conjuro que da pie a la queimada con la que brindan los asistentes a la Noite.
El evento, que nació de la mano de Zona Aberta, UPTA y otras asociaciones, logró convertirse, con los años, en todo un referente de las fiestas y al que acuden también numerosos habitantes de municipios vecinos. Es también el broche tradicional a las fiestas de San Roque y la antesala del otoño. Pero con la diversión que lo caracteriza












