El espíritu de Lorca revive en A Peixería con sus versos gallegos al aire y música popular

El espíritu de Federico García Lorca revivió en la Praza da Peixería, que se convirtió en un auténtico escenario para recordar el 94 aniversario del paso de la compañía La Barraca por la ciudad. Fue un evento emotivo, condensado, pero que hizo vibrar a quienes conocen la obra del poeta granadino y también a los que –con motivo de los 90 años de su asesinato– están empezando a seguirlo.
En A Peixería se lanzaron versos al aire, esos que el escritor dejó en legado en lengua gallega, la misma que hablaba y utilizaba su gran amigo Eduardo Blanco Amor. En su obra quedó fijada su admiración por la obra de Rosalía de Castro y su vocación por acercar la cultura y las artes al pueblo. De ahí que, además de Vilagarcía, pisase pequeñas villas y rincones de todo el territorio español con entremeses de Cervantes para diversión de alegría de quienes pudieron disfrutarlo en el año 1932.
El acto – organizado por la Mesa das Verbas y en colaboración con el Concello y la Diputación– giró en torno a aquellas cosas que recordaban al poeta, incluso las que tienen que ver con sus gustos a nivel musical. Por ello el repertorio que tocó la Banda de Música de Vilagarcía fue de música popular, la que el granadino habría querido disfrutar si estuviese vivo.











