El PP denuncia los sobrecostes de la obra de ampliación de la piscina
Los conservadores advierten que el proyecto no prevé más vestuarios y que no amplía el aforo del gimnasio

El Partido Popular de Vilagarcía critica los nuevos retrasos y el sobrecoste de la obra de ampliación de la piscina municipal de Fontecarmoa. Los conservadores señalan que los trabajos deberían haber estado acabados en julio y que –pese a contar con una prórroga concedida por la Diputación hasta octubre– se prevé que tampoco sea posible finalizarlos en esa fecha.
El partido que lidera Ana Granja señala que la obra en total alcanza casi los cuatro millones de euros. Al proyecto del nuevo vaso (valorado en 3,2 millones) se le suma ahora un incremento de un 12,82%, lo que supone 392.000 euros más sobre el presupuesto inicial. Una cantidad que en las filas del PP tildan de “muy elevada” y que “vuelve a demostrar la incapacidad del gobierno local para controlar los plazos, las contrataciones y los presupuestos”.
La portavoz popular señala como “incomprensible” que –tras el desembolso de millones– la remodelación presente graves deficiencias de diseño. “No se entiende que se inviertan más de 3,5 millones de euros y la obra no contemple la creación de nuevos vestuarios. Y más teniendo en cuenta que las obras de reforma previa ya provocaron numerosas quejas de los usuarios por dejar unos vestuarios menos funcionales que los anteriores y no adaptados a personas con movilidad reducida”.
Falta de aforo
Según el PP la actuación que se está llevando a cabo en Fontecarmoa no soluciona la falta de aforo en el gimnasio ni tampoco otros que ellos han detectado a nivel de seguridad. “No contempla de forma adecuada el paso de los servicios sanitarios al Pabellón 2, lo que dificultaría la llegada de los servicios sanitarios ante cualquier emergencia”, declaran los conservadores.
Así pues el equipo de Ana Granja apunta directamente a la “gestión de Alberto Varela, que sigue siempre los mismos patrones: promete proyectos para luego desentenderse de su ejecución y dejar que las obras se eternicen y terminen siendo incómodas para los vecinos, como es el caso de los vestuarios nuevos”.
Ana Granja apunta directamente a la falta de actividad por parte de la empresa adjudicataria en el recinto. “A la vista está de cualquiera que pase por allí que apenas hay avance. Con este ritmo de trabajo es técnicamente imposible que la obra esté rematada el 15 de octubre, que es cuando finaliza la prórroga”, indica. El PP apunta que los vecinos “merecen unas instalaciones de calidad, pero también un gobierno que atienda a lo que las hace”.











