Un vilagarciano pide ayuda para rescatar a sus amigos en Venezuela: “Son estupendos”
Eduardo Campos, está buscando ayuda desesperado para que lleguen medios a la zona donde se encuentran el matrimonio con sus dos hijos
Yhosvany Hernández, Adela Taberneiro y sus hijos Lía y Ulises tienen también manos que los buscan desde Vilagarcía. Se trata de Eduardo Campos, amigo de la familia, que está manteniendo reuniones con diversas administraciones y llamadas de teléfono para que se intensifique la búsqueda al “rincón más alejado de La Guaira”, a donde no están llegando medios para el rescate y donde buscan a esta familia entre los escombros del terremoto que sacudió Venezuela hace una semana.
El vilagarciano, que lleva tiempo viviendo en Marín y conoce a la familia por “el colegio”, ya que su hijo es el mejor amigo del pequeño, se encuentra desesperado y las emociones se transmiten desde el hilo telefónico. “Es que además son estupendos. Están construyendo un equipo de hockey hierba y una peña, para hacer una cultura distinta que no sea siempre la del fútbol”, dice Campos con la voz entrecortada. Las noticias que llegan no son buenas o, más bien, son escasas.
“Estoy moviendo todo lo que puedo. Hay familias que consiguieron llegar hasta la UME”, explica. Aunque ya pasaron días, sigue saliendo gente viva de entre los escombros y los allegados de esta familia de Marín mantienen la esperanza. “Tal y como se derrumbó el edificio, no fue encima de ellos. Pero no han llegado medios para quitar las placas que les impiden llegar”, explica Campos, que se mantiene alerta pero sin querer molestar a la familia de Yhosvany Hernández, entrenador del club en el que juega su hijo.
Un viaje para el reencuentro
El matrimonio regresó a Galicia, de donde es originaria la familia de ella, hace siete años. La vuelta a su Venezuela pasó de la alegría y la ilusión a la fatalidad. Cuando la tierra tembló, se encontraban celebrando el cumpleaños de Yhosvany y de su padre, por lo que junto a ellos se encontraban los abuelos. Seis personas a las que busca su familia desesperadamente, pero con quejas de la falta de grúas y excavadoras que lleguen a una de las zonas más humildes de Venezuela.
“Y antes de ayer había una retroexcavadora, pero no tenía gasolina. Y así están”, dice Eduardo Campos desde Vilagarcía. Reconoce que se “niega a pensar” en el peor desenlace. “Lo único que puedo hacer ahora mismo es intentar ayudar”, explica el amigo de la familia, que señala que desde lo sucedido apenas puede concentrarse.
Los terremotos de Venezuela, que tuvieron una magnitud de 7,2 y 7,5 y sacudieron la zona norte del país, dejan ya 1.943 personas fallecidas, así como más de seis mil rescatadas y más de diez mil heridos. Son muchos los que siguen todavía desaparecidos, entre ellos 144 españoles, aunque desde la Embajada advierten de que la cifra puede aumentar con las horas, ya que todavía hay mucha incertidumbre en el país. En Vilagarcía también se recogieron donaciones para llevar a los afectados, como alimentos, mantas de verano o medicamentos, ya que la ayuda de emergencia también está tardando en llegar a las zonas.










