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Perla de Arousa

Eva Naharro | “Temimos que Perla de Arousa desapareciese, nos quedamos solas varias veces”

Es una de las asociaciones históricas de Vilagarcía, fundada en 1988. Ahora luchan por levantarla por tercera vez

Eva Naharro es la presidenta de la asociación Perla de Arousa. Su hermana mayor bailaba allí y por eso ella también empezó a hacer ballet clásico con cuatro años y siguió con gallego después. Hoy nos habla de las vicisitudes por las que ha pasado el colectivo, que luchan por mantener vivo.

¿Por qué decide tomar responsabilidades en la asociación?  

Hubo una etapa un poco convulsa porque nuestra profesora de toda la vida decidió jubilarse. Ahí el grupo de mayores decidimos meter un poco de mano en la asociación, cuando ella se retiró.

¿Les dio miedo que llegase a de-saparecer la asociación?

Sí, bastante. Estuvimos un año paradas. Nuestra profesora intentó buscar otra para que se quedara con la escuela y la consiguió. Estuvimos con ella 10 años, pero desde el año pasado nos dijo que no iba a seguir y nos quedamos otra vez solas.

Pero consiguieron remontar.

Sí, actualmente estamos ensayando en A Torre, en la casa cultural, gracias a la generosidad del presidente de la comisión de fiestas, que nos deja altruístamente uno de los locales. Llevamos allí unos meses, muy contentas.

¿Cuántas son?

Poquitas, porque somos un grupo de mayores. Unas 10, que seguimos al pie del cañón.

¿Y qué baile hacen?

Gallego, que es lo que mamamos toda la vida. Tenemos alguno de clásico, pero poquitos.

¿Hacen actuaciones?

Sí, estamos preparando una en Moraña para el 18 de julio. Luego, en octubre, tenemos una colaboración con la Fundación Lar.

¿Cuánto ensayan?

Una hora y media a la semana. Los martes, de 21:00 a 22:30.

¿Están abiertas a acoger a más miembros para el grupo?

De momento somos solo nosotras, porque es un poco complicado hacerse con todo y hacerlo andar de nuevo, porque ya es la tercera vez. Siempre tuvimos a alguien que tiraba un poco, pero ahora somos nosotras y es un poco desconocido. Tenemos que asentarnos nosotras y con el tiempo abrirnos a que venga más gente e ir haciendo diferentes niveles.

¿Qué es lo más complicado de levantarse por tercera vez?

Gestionar todos lo que tiene que ver con papeleo y burocracia. Tampoco tuvimos una enseñanza, estamos aprendiendo todas todo a la vez.

Pero nunca valoraron dejar la asociación e irse a bailar a otra.

No. La asociación tiene muchísimo patrimonio, trajes que se van a echar a perder si nosotras nos vamos. Queremos que ese patrimonio siga funcionando, disfrutar de él y por eso seguimos. Algunas de mis compañeras llevan desde que abrió la escuela, entonces también nos da pena que eso desaparezca. Intentamos con otras escuelas que nos dieran clase, pero no hubo cuórum.

¿El Concello echa una mano?

Fui a preguntar por un local, porque los ingresos de una asociación que lleva un año parada no son muchos y no nos podemos permitir un alquiler enorme. El Concello nos dijo que no tenían ninguno con las condiciones que necesitamos: con espejos, con suelo apto para bailar. Entonces conseguimos ir para A Torre.

¿Qué cuota tienen?

15 euros al mes, para solventar el alquiler del local donde tenemos los trajes.

¿Qué recuerdos tiene de cuando iba a bailar siendo pequeña?

Muy buenos recuerdos. Hice muchísimas amigas, tengo muchas anécdotas de viajes, bailando en Madrid, Sevilla...

¿Cuánta gente llegaron a ser en los mejores momentos de la asociación?

Igual cerca de 200 personas.

Integrantes del colectivo arousano, en una imagen de archivo |
Integrantes del colectivo arousano, en una imagen de archivo |
Cedida

Usted empezó en ballet. ¿Qué le queda todavía de lo aprendido?

Es mucha disciplina, pero es muy bonito. Para corregir la postura es muy bueno, porque te intenta mantener recta para que no sufra la espalda. A mí me ayudó muchísimo porque tengo un problema de que meto los pies para adentro y me sirvió para tenerlos por lo menos paralelos (ríe).

¿Qué aporta el baile en comparación con otras actividades?

A nosotras nos aporta un momento de desconexión del trabajo y la vida en general. Estar todas juntas, bailar, echarnos unas risas, ver si esto puede funcionar sacándolo nosotras... Es una aventura complicada, pero creo que se va a hacer.

El tiempo que estuvieron paradas, ¿cómo lo llevaron?

Raro. Yo estaba acostumbrada a ir los sábados y dos o tres horas por la semana, que es lo que te exige el ballet clásico, así que era muy raro no ir.

Pero no se olvida, ¿no?

No. Igual ciertos bailes me patinan un poco más, pero es como andar en bicicleta. Yo, entre clásico y gallego, prefiero el gallego porque es mucho más divertido y vistoso, además de que ya no reúno las cualidades para clásico.

Tendrán pendiente volver a darse a conocer...

Sí, como asociación, porque como escuela nos conoce mucha gente. Más adelante haremos un Instagram contando nuestra historia, la de los trajes...

¿Qué tienen de especial esos trajes?

Tenemos diferentes trajes, sobre todo en gallego. Tenemos de la comarca de O Salnés, O Barbanza, Santiago, Boborás... Están hechos como los típicos de esa zona. Son muy diversos y muy bonitos y los usamos para las actuaciones. Cada baile es con un traje diferente.

¿Algún último mensaje?

Que somos la asociación y que seguimos funcionando. Hago un llamamiento a la gente que estuvo y quiera volver, porque estamos encantadas de recibirles. Y a la que no estuvo, también. Pueden contactarnos en asociacionperladearousa@gmail.com o venir a donde ensayamos. Somos muy divertidas.