Ravella adjudica la renovación de la pasarela del regato de A Tripeira
La empresa tiene dos meses para hacer los trabajos y los iniciará en cuanto hayan recibido el material

El Concello de Vilagarcía acaba de adjudicar a la empresa Troquiña la renovación de la pasarela de madera que protege el regato de A Tripeira, en la playa de A Concha. La actuación – que busca solucionar el problema de desperfectos que la infraestructura tiene desde hace meses– tendrá un coste de 19.013 euros y la obra estará lista en un plazo de dos meses.
El arreglo de esta pasarela urge tanto por cuestiones de seguridad como también de estética. Esa zona de A Concha enlaza directamente con la de O Ramal, en la que el Concello ha llevado a cabo una importante inversión para mejorar un espacio degradado y que ahora se recupera para el uso peatonal.
El deterioro de la pasarela de A Tripeira es evidente a simple vista. Una situación derivada tanto del paso del tiempo como por la exposición continua de la estructura tanto a la salitre como a las inclemencias meteorológicas.
Los trabajos consistirán en la sustitución de las barandillas protectoras de madera que delimitan los dos márgenes del regato en el tramo más próximo a la tierra. En la parte central se arreglará la estructura y el suelo del puente. Ya en la zona más próxima al mar se retirarán los actuales muros de madera y se colocarán otros confeccionados mediante la instalación de 46 postes unidos con una cuerda.
La empresa adjudicataria empezará a actuar en la zona tan pronto como reciba los materiales necesarios.
El Concello reconoce que la actuación es modesta, dado que no implica un presupuesto demasiado elevado. Aún así la renovación es necesaria por la importante cantidad de gente que habitualmente –y sobre todo durante los meses de verano– acude al principal arenal de Vilagarcía. El mal estado de la instalación puede provocar algún tipo de incidente.
Cuenta atrás
Por otra parte, y en ese mismo entorno, la empresa encargada de las obras está dando los últimos retoques al proyecto de la pradera de O Ramal. Una vez se abra al público se sumará un espacio más para el esparcimiento en plena fachada marítima, ganando una zona para el tránsito peatonal.











