La desigualdad aumentó en Vilagarcía durante la crisis del covid pero bajó en el conjunto de la década
La Estratexia para la Axenda Urbana 2030 detecta como debilidades que la economía se centra en los servicios
Los ingresos de las clases altas se recuperaron con mucha más facilidad que los de las personas con menos capacidad económica durante la crisis del coronavirus. Así se refleja en la estrategia para la Agencia Urbana 2030 elaborada para el Concello de Vilagarcía y según los datos del Instituto Nacional de Estatística. La gráfica muestra que, precisamente durante estos duros años pandémico, la desigualdad volvió a aumentar en la localidad, tras años de caída.
Esta circunstancia, explican los redactores del documento, se mide mediante el índice P80/20, que en el caso de la localidad arousana tuvo una evolución negativa durante la última década. Es decir, el 20% de la población más rica acumula menos riqueza frente al 20% más pobre, aunque se trata de una diferencia de una décima con respecto a 2015.
La desigualdad también se mide mediante el índice de Gini, que detecta que descendió desde los 33 puntos a los 28,9 (siendo 100 una distribución totalmente desigualitaria donde una sola persona acumularía todos los ingresos). Además, el estudio tiene en cuenta otros indicadores, como la curva de Lorenz, que indica que en el año 2021 el 50% de la población obtenía el 40 por ciento de la renta.
La desigualdad descendió desde el año 2015, frenándose esta tendencia en el covid pero sin revertirla. Pero los redactores advierten de que “comparando ambas gráficas, podemos observar que el descenso del índice de Gini es mayor y constante que en el índice P80/20, esto nos lleva a inducir que la reducción de la desigualdad en la renta que se refleja en el índice Gini proviene de los quintiles centrales, es decir, de las clases medias, y no por una fuerte reducción de la pobreza y redistribución del quintil del más rico al más pobre”. De hecho, desde la propia área de Servizos Sociais del Concello detectan un incremento de las atenciones en los últimos años, lo que conlleva también un aumento del presupuesto que, para 2026, es de un 24% más.
Un PIB estable
El municipio muestra también un comportamiento positivo en cuanto al Producto Interior Bruto. Entre los años 2012 y 2014 se registra una leve caída, que a partir de entonces se recupera empezando una senda de crecimiento frenada por la crisis del covid, “que a pesar de su fuerte impacto global no logró reducir el PIB de Vilagarcía”, señalan en el documento. La tasa del paro también muestra una evolución positiva, reduciéndose de forma sistemática en la última década. Aunque el análisis del documento solo llega hasta 2023, la situación no cambió mucho desde entonces. Estos datos también muestran una debilidad de Vilagarcía y, en general, de la costa gallega: la excesiva dependencia del sector servicios.
En el caso de la localidad arousana, este tipo de empleo representa el 73 por ciento del total, “dotando claramente una imagen de una economía centrada en actividades comerciales, hosteleras y turísticas”.
En este sentido, las personas trabajadoras del sector servicios representan el 73,2 por ciento del total; mientras que las de la industria son un 16,6 por ciento, las de la construcción un 5,7 y las de agricultura o pesca un 4,6 por ciento. La situación también se ve en el tipo de establecimientos o naves que hay en Vilagarcía, ya que las dedicadas al sector industrial solo representan un 7 por ciento del total, mientras que las del ámbito en el que se encuadran hostelería y comercio son un 82,2 por ciento.
Otro de los puntos que se analizan en el informe son los cambios que se produjeron en la promoción turística en los últimos años, destacando la inclusión de Vilagarcía en la ruta del vino de Rías Baixas, además de potenciar su oferta gastronómica de cara a atraer visitantes.
Además, “el turismo deportivo es otro pilar significativo para la economía y la atracción de visitantes a la ciudad, puesto que posee una larga tradición”, destacando eventos como la Semana Galega de Vela, el memorial Miguel Ángel Estévez, el Torneo Cidade de Vilagarcía o la Media Maratón. En todo caso, la Estratexia Urba considera necesario impulsar nuevas actuaciones para convertirse en un “referente” en estos ámbitos, y lograr turistas durante todas las épocas del año.
Aumento de plazas turísticas
La evolución del turismo va acorde al incremento de las plazas, que desde 2018 se duplicaron en Vilagarcía. Ello se debe no a la construcción de nuevos hoteles, hostales o pensiones, sino a la reconversión de viviendas para su uso turístico o a la rehabilitación de edificios con este fin.
De hecho, el análisis solo llega hasta 2023, pero el incremento de viviendas de uso turístico fue a más en los últimos tres años. En solo siete, pasó de 297 habitaciones a 1.397, mientras que los hoteles se mantienen en cinco y las pensiones en seis.
Las debilidades que encuentra el documento sobre Vilagarcía y que se establece corregir en este plazo son la dependencia del sector servicios y la “ausencia de estrategias integrales que impulse la ciudad como un referente turístico”. Entre las amenazas, explican, se encuentra la crisis global y sus efectos sobre el turismo, la competencia regional en este sector y la “falta de competitividad turística frente a otras localidades de la provincia”. La Estratexia también analiza otros aspectos, como los equipamientos públicos del municipio. En este sentido, destaca como fortalezas que el modelo actual de desarrollo urbano está en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, así como la existencia de Áreas de Rehabilitación Integral y de espacios públicos verdes en áreas clave. En cuanto a las debilidades, la accesibilidad insuficiente en ciertos espacios o la infraestructura antigua y limitada en sostenibilidad. También señalan como amenaza el incremento de la congestión vial.










