
Los usuarios del cementerio municipal de Carril están hartos. Desde hace ya meses vienen experimentando robos en sus panteones, que van desde flores hasta elementos decorativos o jarrones que tienen en las tumbas de sus seres queridos. De ahí que – con el objetivo de disuadir a los cacos– algunos de los titulares de los nichos hayan advertido que colocarán cámaras de seguridad particulares para dar con el causante de tales daños. Estos van más allá del valor económico de las piezas que se llevan. Los afectados inciden en que es por lo que implica que roben los elementos que ellos colocan en las tumbas en memoria de quienes ya no están.
Fue en septiembre del año pasado cuando los afectados advirtieron por primera vez de que no dudarían en iniciar protestas si la situación continuaba. Ahora en el propio cementerio han colocado un cartel en el que apuntan a que se han colocado ya los dispositivos de videovigilancia en algunos puntos de forma particular.
Lo cierto es que esta problemática no es algo puntual del cementerio arousano, sino que es una constante en otros de la comarca. Algunos de ellos ya tienen desde hace años carteles advirtiendo de las cámaras de seguridad.










