La paquetería reactiva al comercio local: “Movemos 3.000 bultos al mes”
Pequeños negocios tienen como gancho el ser punto de recogida: “Es un extra. Siempre hay quien pica en algo”

Reinventarse o morir. Esa es la cuestión. Así lo creen los pequeños negocios de Vilagarcía que – sobre todo a raíz de la pandemia– han sumado a sus servicios el de ser un punto de entrega y recogida de paquetes. El auge de las grandes plataformas y de la venta online genera desde hace unos años un tráfico que hace una década era impensable. Ángeles Vila es la sonrisa detrás del mostrador de Copy & Print. Ella explica que fue unos meses antes de la pandemia, cuando su negocio ocupaba un bajo más pequeño, que se le pasó por la mente hacerse punto de recogida de paquetes. “Yo estaba viendo el filón porque muchos transportistas me dejaban en la tienda los paquetes de vecinos que no estaban en sus casas”, recuerda. En aquel entonces – apunta– solo había en la capital arousana un punto de recogida de estas características en la zona de As Pistas. “Me puse en contacto con una de las empresas mostrándome interesada y me dijeron que no”, apunta. Estalló la pandemia y semanas después fue la propia empresa la que se puso en contacto con ella. “Fue una época en la que empezó a moverse mucho Vinted y, como yo tenía prensa, era un negocio esencial y no tuve que cerrar por el confinamiento, pues podía recoger los paquetes. Además valoraron mucho la ubicación, que estaba justo en el centro”, subraya.
Si esta librería movió el primer mes unos 50 paquetes, tal y como recuerda Ángeles, ahora está en unos 3.000 bultos al mes. “Y eso que ahora ya somos varios puntos de recogida y hay mucho más donde escoger”, explica.
"Siempre pican"
Esta comerciante entiende que la paquetería le sirvió como “un gancho” para su propio negocio. “Como tengo para imprimir ya venían con el paquete para colocar la etiqueta. Y ahí pues ya te das a conocer, ya ven lo que tienes y saben que, por ejemplo, pues tenemos libros de texto”, subraya. Y es que aclara que lo que cobran por paquete “son apenas céntimos”.
El gancho de ser punto de paquetería también le funciona a la Boutique del Vapeador. Desde detrás del mostrador Carmen Gómez explica que “a nivel atención es totalmente compatible con nuestros productos y no sha servido como un extra”. Añade que llevan ya años y que el movimiento es continuo y diario. “Normalmente la gente ya viene a recoger el mismo día que llega. En eso no acumulamos”, explica.

Advierte que con el paso de los meses se evidencia que la gente compra más y más por internet. “Como la devolución muchas veces es gratis pues piden varias tallas y cosas así. Las propias cadenas parece que fomentan eso”, explica Gómez.
Eso sí, a estos pequeños puntos de recogida en la que todavía hay un “hola” al entrar le están saliendo competidores. La ciudad se está inundando de “lockers”, taquillas a las que acceder mediante un código y que despersonalizan el proceso.







