La cónsul honoraria británica visita el cementerio inglés de Vilagarcía
Commonwealth War Graves Commission y el Concello colaborarán en nuevas actuaciones de mantenimiento

El Concello de Vilagarcía y la Commonwealth War Graves Commission volverán a colaborar en actuaciones tendentes a garantizar el mantenimeinto y la conservación del Cementerio dos Ingleses. Así se acordó mediante la visita a las instalaciones de Rubiáns que realizó la cónsul honoraria del Reino Unido, María García de la Concha y el responsable de Horticultura del organismo británico, Steven Arnold, que fueron recibidos por la teniente de alcalde, Tania García, y el concejal José María González. También estuvo la responsable municipal del departamento de Xardíns, Dolores Barreiro.
El encuentro sirvió para comprobar las condiciones en las que se encuentra el camposanto y determinar la necesidad de posibles actuaciones a desarrollar. En este caso, se decidió realizar una limpieza más en profundidad de las lápidas y de las cruces de piedra, con el objetivo de eliminar líquenes y musgo y garantizar la perfecta lectura de las inscripciones de los nombres de los marineros de la Royal Navy allí enterrados. Además, se comprobó el buen estado de las zonas verdes, de cuyo mantenimiento se encarga Ravella.
Víctimas de naufragios
Dado el interés histórico del cementerio, y aunque no está catalogado como elemento protegido, García Sanmartín sugirió que los trabajos fuese realizado por personal cualificado y ofreció la colaboración del Concello, que contactará con la restauradora Iria López para solicitar presupuesto y remitírselo a la comisión de la Commonwealth, que los financiará.
La visita, que se llevó a cabo ayer miércoles, se enmarca en los encuentros periódicos que la comisión británica encargada del mantenimiento delos cementerios realiza a las instalaciones vilagarcianas. El British Naval Cementery de Rubiáns se creó en 1910, por orden del vicecónsul de Reino Unido en O Carril, Reginald Cameron-Walker. Dada la intensa relación de la Armada británica con la localidad arousana, el objetivo era facilitar que los marineros que fallecieran en la zona- y que eran principalmente de religión protestante- pudieran ser enterrados bajo su credo.
En Rubiáns descansan los restos de algunas de las víctimas de los naufragios sufridos por la escuadra inglesa en aguas gallegas, como los del buque Serpent y el vapor SS Ainwik Castle, hundido en marzo de 1917 a pocas millas de Cariño, tras ser torpedeado por un submarino alemán en la I Guerra Mundial.







