Mª Carmen Caneda: “Con la pandemia se fue todo al garete y la gente dejó de colaborar”
María del Carmen Caneda lleva más de una década al frente de la Asociación Os Xuncos, desde que falleció la anterior presidenta
María del Carmen Caneda lleva más de una década al frente de la Asociación Os Xuncos, desde que falleció la anterior presidenta. Hoy nos cuenta cómo la pandemia ha mermado de actividades y gente el colectivo.
Dice que estar al frente de la asociación supone “mucho trabajo”. ¿Por qué?
Antes aún íbamos a pedir por las casas para pedir para las fiestas y la gente colaboraba mucho. Pero hay otra que ni la puerta te abre. A veces supone muchos quebraderos de cabeza, cuentas con una cosa y luego no te sale... Antes, por el Corpus hacíamos alfombras de flores muy bonitas en dos calles. Ya 15 días antes nos poníamos a cortar tuya. Pero a consecuencia de la pandemia la gente dejó de colaborar.
Entonces, ¿las alfombras no se recuperaron?
No mucho. La calle Pío XII ya no hace nada. Con la pandemia se fue todo al garete. Ahora hacemos sólo dos o tres dibujos porque nos reunimos la gente que estamos en la parroquia.
¿Cuántos son entonces ahora en la asociación?
Somos cinco en la directiva, pero no tenemos socios. Nosotros contábamos con la vecindad que iba a misa, gente mayor que ya se fue yendo casi toda.
¿Qué fiestas celebran?
Tenemos la fiesta de la Virgen y la de Corpus. En la de la Virgen antes teníamos dos días de fiesta, pero ahora sólo hay uno. Después de la pandemia ya ni fuimos a pedir por las casas porque la gente estaba mal de dinero y sin trabajo. Estos últimos años, el que quiera dar para las fiestas lo deja en la parroquia. También pedimos ayuda a la Diputación y al Concello y, con lo poquito que nos dan, nos acoplamos. Dinero no hay mucho.
¿Cómo son esas fiestas?
La de la Virgen es el último fin de semana de mayo, el sábado por la noche. Tenemos verbena, misa y procesión. Y el domingo hacemos el Corpus.
¿Qué tienen preparado entonces para la fiesta de este año?
No tenemos aún nada. Normalmente nos ponemos de acuerdo los últimos 15 días para mirar qué vamos a hacer.
En la asociación colabora también el párroco, ¿no?
Sí. Esta parroquia es la más joven del entorno, tiene 45 años. Estuvo don Jaime, que fue el que la fundó, después don José Manteiga y, al morirse, vino don Manuel Couceiro. Es muy buen cura, estamos muy contentas con él.
¿Hay gente nueva que se una a la asociación y a la parroquia?
La parroquia menguó mucho, pero la gente que estamos vamos manteniendo lo que hay. Antes teníamos actividades, cursos de bordado, manualidades... Pero desde la pandemia la gente cogió miedo.
¿Qué cree que aporta a la parroquia que sigan haciendo cosas, aunque sea a menor escala?
Algo de vida. Antes tenía mucha, pero ya no es la de antes. Ahora la gente no va mucho a misa y, como dice don Manuel, la gente ya no se casa ni bautiza.
Esto supongo que les repercute en el ánimo a la hora de seguir.
El ánimo nunca faltó. Lo que falta es gente que participe. Ojalá viniera gente a ayudarnos y que vea cómo es la parroquia, porque es una parroquia alegre. Pero la gente joven no te está por esas cosas.
También tienen la Pascua Xoven. Cuéntenos qué es.
Es una reunión de chicos que, cuando hacen la Confirmación, acampan un fin de semana. Lo principal es la música y las charlas. También hay un bar donde estamos metidas unas cuantas, porque hay que darles desayuno, comida y cena. Es todo muy alegre. Yo tengo una nieta que hizo la Confirmación el año pasado y le gustó mucho. Dice que este año quiere ir otra vez y está yendo a las reuniones. Animo a la gente a ir, porque por mirar no se pierde nada. La cosa está muy mal y ya dice don Manuel que si se pierden las cosas, se pierde la parroquia, que fue siempre muy dinámica.
