La máquina de los sueños: Cincuenta años del Cineclube Ádega en Vilagarcía
La entidad celebra su medio siglo de vida con un programa de actos que incluye una exposición histórica y que presentaron ayer en una gran gala con apoyo del sector cultural e institucional

Corría el año 1976 cuando Eduardo Puceiro Llovo (‘Chango’), actor y director teatral, junto a otros compañeros, creó el Cineclube Ádega. No lo sabían, pero empezaban entonces cincuenta años de sueños en la gran pantalla que ni internet, ni las páginas piratas, lograron desterrar. Porque el cine tiene esa magia compartida que hace que generaciones enteras todavía se den cita para ver tanto clásicos como novedades del séptimo arte y, después, ponerlas en común.
En Vilagarcía es posible gracias a la labor que hace Ádega, que en este 2026 cumple cincuenta años de vida por todo lo alto. Durante este tiempo, hubo un parón con el paso de lo analógico a lo digital y la falta de un espacio para proyectar. Fue entonces cuando, tras un tiempo fuera de Vilagarcía, Fernando López regresó y se puso en contacto con antiguos directivos para retomar el cineclub.
“Tiene más poso ver una película en una gran pantalla que hacerlo en casa, aunque todo es compatible. Aquí además la ves con gente y tienes que mantener la atención constante, no puedes darle a pausa. Es otra manera de verla, más inmersiva. Además la comentamos”, explica López. En Ádega dan espacio, además, al cine independiente que no llega a las grandes salas. “Es más técnico y más artístico. Ponemos un cine que no se puede ver en las plataformas, en casa, más de autor. Es más raro. Y sorprendemos, la gente siempre sale encantada”, apunta el presidente de la entidad.
Apuesta por lo independiente
Es una fórmula que lleva funcionando desde que hace más de una década el cineclub decidió emprender nuevo capítulo. Suelen proyectar tres películas al mes y, a la hora de escogerlas, la directiva tiene en cuenta una serie de criterios. “Una intentamos que sea clásica, de las que tiene que ver todo el mundo”, explica López. Las otras dos, de los últimos años, premiadas en festivales como Berlín o Venecia. “Intentamos ir variando en los países de origen”, apuntan desde Ádega. La escogida para inaugurar los actos del cincuenta aniversario fue ‘Decorado’, de Chelo Loureiro (ferrolana autora de éxitos como ‘Valentina’), que estuvo presente ayer en el Salón García.
Es un título que está logrando la aclamación de la crítica y que llega con la reciente Medalla a las Bellas Artes que le acaba de ser concedida a su directora. Loureiro fue una de las madrinas de Ádega en una gala especial que contó con el apoyo institucional del gobierno (asistieron el alcalde, Alberto Varela, y la concejala de Cultura, Sonia Outón), así como de otras entidades culturales. Siguiendo la estela del dinamismo cultural que vivía Vilagarcía en los años 70, cuando Puceiro ponía en marcha también el grupo de teatro Ítaca, el cineclub hace una apuesta por combinar diversas artes en su conmemoración del medio siglo de vida. Uno de los actos que se pondrán en marcha durante este año es una exposición sobre la historia de Ádega, pero también de los cines que hicieron soñar a generaciones enteras de vilagarcianos, como el Arosa o el Fantasio, entre otros. Las artes plásticas también forman parte de esta celebración. Así, el cineclub estrenó ayer la imagen que lo acompañará durante todo 2026. Fue diseñada por Manolo Chazo, que se inspiró en el personaje que llevaba las bobinas a los cines. Un homenaje a esos trabajos que se esconden tras los fuegos artificiales. La rueda que impulsa los sueños.








