Venta de vapeadores, sin licencia y con los extintores caducados: las irregularidades detectadas en un local de O Castro, en Vilagarcía
La campaña de revisión de la Policía Local ya derivó en el precinto de varios establecimientos, especialmente en la TIR y en la zona vieja

La Policía Local de Vilagarcía denunció estos días a un local de la zona de O Castro en el que se detectaron "numerosas irregularidades", según explican desde el Concello. Ahora serán los servicios técnicos y jurídicos municipales los que evalúen los hechos contenidos en la denuncia, que pueden derivar en una sanción económica o incluso en el cierre del establecimiento.
En el caso concreto de O Castro, en la visita de los agentes se pudo comprobar que el establecimiento carecía de licencia a la vista, como es preceptivo. Además, comprobaron que se vendían vapeadores sin autorización, que había tragaperras sin la cartelería obligarotoria "e mesmo que os extintores de incendios están caducados dende 2018".
Según se recoge en la denuncia policial, el responsable del negocio no presentó la licencia de apertura y la póliza de seguro y se negó a que continuara la inspección, "algo especialmente sancionado na Lei de Espectáculo Públicos", apuntan desde Ravella.
Derecho al descanso
El gobierno local hace un llamamiento a la hostelería para que cumplan con las normas y respeten los derechos de la vecindad al descanso, pero también los de la clientela, como consumidores que son. Desde el Concello se reconoce la importante labor de este sector en el dinamismo económico de la ciudad y señalan que "unha inmensa maioría dos empresarios si cumpre, pero precisamente por iso é necesario que esa minoría que non o fai saiba que, saltarse os horarios, o exceso de ruído ou de aforo, ou, como neste caso, ter os extintores sen renovar, trae consecuencias", señalan desde el ejecutivo local.
De hecho la campaña de revisión de la Policía Local de Vilagarcía ya derivó en el precinto de varios establecimientos, especialmente en la TIR y en la zona vieja. Recuerdan desde el Concello que puede acarrear también multas. "Os que deben preocuparse polas inspeccións son os que non cumpren", concluye el gobierno local.







