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Vilagarcía

Pepe Álvarez: “Cantar con una sinfónica es como si alguien del Arosa jugase con Messi”

Pepe Álvarez es el presidente del Coro Liceo de Vilagarcía y el año que viene cumple 60 años en el canto

Pepe Álvarez es el presidente del Coro Liceo de Vilagarcía. Una de sus múltiples actividades, ya que es un gran conocido en el ámbito cultural de Vilagarcía, el cual lleva años dinamizando. El año que viene cumple 60 años cantando y hoy nos habla del Coro Liceo, su pasado, presente y futuro. 

¿Cómo se puede entrar en el Coro Liceo de Vilagarcía?

Con muchas ganas de ir a cantar, lo primero. Después, se hace una prueba de oído con la directora para ver si la persona es apta, porque hay gente que no tiene oído, aunque también se educa. La directora luego nos lo comenta a la directiva y, si se acepta, hay un periodo de prueba de dos meses para ver si esa persona es capaz de asumir el trabajo y si hay buena convivencia.

¿Hay mucha gente que abandone durante ese periodo de prueba?

No mucha, pero sí. Desde la pandemia tuvimos un bajón muy grande porque hubo gente que se marchó y no volvió. Ahora vino gente nueva y estamos abiertos a todo el mundo, sobre todo gente joven.

¿Qué es lo más difícil?

Afrontar ciertos repertorios. No es lo mismo hacer uno de folclore del mundo que uno clásico de Mozart, una ópera o una zarzuela. La base fundamental es el trabajo.

Pero ¿hay que saber música?

No. La mayoría de la gente que canta en nuestro coro no sabe música. Hay quien sabe algo, conoce las notas... Pero música, no. Lo más importante es el oído.

Y me decía que se educa...

A ver, hay gente que nace con un oído negado, igual que unos nacen guapos y otros feos. Pero hay gente que sí lo puede lograr, con trabajo y una buena dirección. El cantar bien es muy difícil. Yo voy a hacer 60 años cantando y aprendes mucho de los profesionales. Montserrat Caballé ya decía que cuando estaba dando un concierto, poca gente sabía que estaba pensando en que sus pies tenían que estar colocados de esta forma, su columna también, la boca, la lengua... Y nosotros copiamos de la gente profesional. Pero hay que estudiar mucho. Antiguamente los ensayos eran todo a base de machacar. Ahora se preparan audios con tu voz y lo puedes aprender en casa.

Ahora son 30 personas, ¿cuántos hombres y mujeres hay?

En los coros siempre había muchas más mujeres que hombres, pero no fue nuestro caso. Hace un año éramos más hombres que mujeres, pero ahora estamos igualados. Creo que hay un hombre más.

¿Escasea alguna voz en concreto?

Sí. Echamos mucho en falta tenores y sopranos, porque son las más difíciles de buscar y que canten bien. Una vez le pregunté a una chica en qué voz cantaba y me dijo: “en la mala”, porque era contralto. Le dije que todo lo contrario, porque es muy difícil ser contralto. Son las que ayudan a que esas sopranos suenen bien.

¿Cuánto ensaya el coro?

Siempre ensayamos martes y jueves, pero después de la pandemia ensayamos sólo los jueves. Como para el año afrontamos el 45 aniversario y nos viene mucho trabajo, habrá que recuperar los martes.

¿Qué están preparando para ese 45 aniversario?

Estamos proyectando al menos cuatro cosas. En mayo la Fundación Manuel María de Lugo nos invitó a participar en un concierto en el que nos vamos a juntar 300 voces. También queremos hacer algo en octubre, con la Banda de Música de Santiago, y tenemos otro concierto de música más clásica para abril y otra cosa para septiembre.

Integrantes del Coro Liceo de Vilagarcía durante uno de sus ensayos
Integrantes del Coro Liceo de Vilagarcía durante uno de sus ensayos
Mónica Ferreirós

Al público de Vilagarcía le gusta mucho la zarzuela, ¿no?

Sí. Antes la hacíamos invitados por compañías de zarzuela. Pero después, gracias a nuestra directora Margarita Guerra, que fue la que elevó el coro a lo que es hoy y nos metió en el mundo de la ópera, empezamos a hacer producciones propias. Hicimos ´La Gran Vía´, ´Agua, azucarillos y aguardiente´ y ´El Barberillo de Lavapies´. Eso es cantar, teatro, vestuario, escenografía... Cuesta mucho dinero. Entonces lo hicimos en formato pequeño con una banda de cámara. Y gusta muchísimo.

¿Cuánto equipo más hay para mover todo eso?

Acabamos de hacer una zarzuela gallega, ´Non chores Sabeliña´. Ahí éramos 100 personas, entre ellos, 20 actores que hay que buscar. Los buscamos tirando de contactos. En este mundo lo que hay que hacer, al menos yo lo hago, es que te llamo y tú me ayudas, y luego me llamas y yo te ayudo a ti.

¿Cómo se financian?

Tenemos muchos gastos. Por eso las cosas gratis no se pueden hacer. Las producciones nuestras cuestan dinero y nos financiamos con los Amigos de la Ópera de Santiago, que nos dan un caché por el concierto. Y en Vilagarcía, en colaboración con el Concello, nos permiten cobrar una entrada.

¿Tiene recuerdo especial de algún concierto?

Para cualquier coralista la meta es la ópera. Nosotros hicimos siete óperas en A Coruña y ese fue el gran salto. Recuerdo que cuando hicimos ´Fausto´, Carlo Colombara estaba cantando a mi lado y unos días después lo vi en la televisión en el Metropolitan de Nueva York. Ese mundo para nosotros es mágico. Después, recuerdo cuando hicimos el Réquiem de Mozart. Hicimos una gira de 21 conciertos, cuatro en Galicia y 17 en Portugal. Entonces, le coges muchísimo cariño. La primera vez que cantas con una orquesta sinfónica hay gente que llora. Todo esto es como si a un jugador del Arosa le dices que mañana va a jugar en el Bernabeu con Messi y Ronaldo.

¿Qué va a encontrar la gente que se una al coro?

Tenemos unos repertorios muy variados. Yo animo a todo el mundo a que venga porque se va a encontrar un grupo humano muy bueno, una directora, Josefa, que es fenomenal, y estamos dispuestos a recibir a todo el mundo.