Salud Mental paraliza sin fecha citas en psiquiatría
Pacientes que llevaban meses esperando por una consulta se encuentran con un mensaje en el que se la cancelan

La unidad de salud mental de Vilagarcía acaba de cancelar nuevas citas programadas por falta de personal médico para atenderlas. Pacientes que llevaban meses esperando por la consulta, en concreto, en uno de los casos, desde marzo, y que la tenían fijada para diciembre, recibieron un mensaje en el que se anulaba, sin ningún tipo de fecha alternativa. Es precisamente esta incertidumbre lo que más molesta a los afectados, que requieren una explicación por parte de la Consellería de Sanidade. No es la primera vez que sucede algo similar.
En noviembre del año pasado fue, precisamente, por la baja de dos médicos, que no había sido cubierta por la administración competente. La Unidade de Saúde Mental situada en Juan Carlos I, que comparte espacio con el Servizo de Prevención de Adicciones y Drogodependencias, atiende a pacientes de Vilagarcía, Ribadumia, A Illa, Vilanova y Catoira. Depende del Hospital do Salnés y cuenta con cinco despachos. Cuenta con ocho plazas profesionales en catálogo, según la web del propio Servizo Galego de Saúde. De estas, una es de trabajadora social, otra de secretaria y dos de enfermería, una de ellas especializadas en salud mental. Además, hay tres plazas de psiquiatra y dos de psicología clínica.
Un servicio próximo
El Servicio de Psiquiatría del Complejo Hospitalario Universitario de Pontevedra y O Salnés, según describen en su web, está formado por un equipo multidisciplina. En el ámbito hospitalario, presta una asistencia diaria a otras especialidades médicas, no solo a los pacientes, sino también a familiares y acompañantes, a través de los programas de interconsulta y enlace, con una creciente oferta y demanda. En el ámbito ambulatorio, la conexión y la actividad con el nivel primario tampoco deja de crecer, en especial en el área infanto-juvenil y en la atención a la psicogeriatría, donde complementa su atención con la asistencia in situ, en los propios centros residenciales. La atención y el apoyo a los usuarios y familiares se lleva a cabo mediante la intervención de un dispositivo intermedio, con la atención continuada en el hospital de día del servicio, según destaca el Sergas.
Además, inciden en que la actuación del servicio se extiende fuera del complejo hospitalario, trata de ofrecérselo al usuario allí donde se encuentre y deba prestársele atención. Además de la ya citada actividad externa de la Unidad de Psicogeriatría, esta área de actividad corre principalmente a cargo de la Unidad de Cuidados Continuados, que acude a los propios domicilios de los usuarios atendidos y realiza apoyo específico a asociaciones de familias y usuarios que mantienen abiertos centros residenciales y al sistema de pisos protegidos para la atención a pacientes con afectación de la salud mental. Sin embargo, otro de los problemas que detectan los afectados es que la derivación a esta unidad se está retrasando por parte de algunos médicos de cabecera.






















