Un promotor alcanza un acuerdo para comprar la emblemática casa modernista del Bar España en la Alameda de Vilagarcía
Tiene un grado de protección estructural, según el catálogo municipal, por lo que la fachada no se puede alterar

Un promotor está a punto de hacerse con una de las joyas modernistas de la Alameda de Vilagarcía: El edificio del Bar España. El establecimiento hostelero, que lleva cerrado ya bastantes años, da nombre popularmente al inmueble que, en realidad, data de mucho antes de que se pusiera en marcha dicho negocio. En realidad, sería de principios del siglo pasado y es uno de los ejemplos arquitectónicos del pasado arousano.
La venta ya está prácticamente ultimada, a falta de unos trámites burocráticos. Así lo confirman desde un portal inmobiliario que cuenta con otros edificios históricos a la venta. La familia propietaria lo había sacado a la venta por 300.000 euros, pero finalmente se redujo.
En su página web, la arquitecta Laura Gil Ferradás destaca que el edificio es “un ejemplo único en cuanto a sus arcos de herradura neoárabes y a sus tallas minuciosas de madera en las galerías superiores”. Además, lamenta los daños que sufrió este inmueble debido a la construcción del edificio anexo.
La ficha del catálogo de bienes a conservar del Plan Xeral de Ordenación Municipal vigente del Concello de Vilagarcía, que data del año 2000, establece una arquitectura estructural para la casa modernista del número 42 de la Alameda, cuya belleza destaca a simple vista.
Características
Las características del inmueble hacen que, incluso con el paso del tiempo, no haya dejado de ser una oportunidad. Son tres plantas y un bajo comercial que suman, en total, 302 metros cuadrados. En cuanto a la zona donde se asentaba el negocio hostelero, cabe destacar que cuenta con salidas a las dos calles y que tiene 85 metros cuadrados, según destacan en la inmobiliaria.
Aunque el inmueble precisa de una reforma interior, el hecho de que estuviese habitado y mantenido en todo momento permite que, por ejemplo, sus fachadas se encuentren en buen estado de conservación. Además, el emplazamiento, que en breve contará con un centro de salud en frente, además de otras comodidades, lo hacen también ventajoso.
Estilo neoárabe
La descripción que se puede leer en dicho catálogo destaca que se trata de una “singular composición, con arcos de ferradura, canzorros, fachada de canterís, peitoril de artística forxa, galería de peculiar deseño”. En cuanto al estilo, lo clasifican de “ecléctico neoárabe”. La fachada tendrá que conservarse y en la ficha también se hace referencia al adecuado uso comercial del bajo, en el que se respetaron, en todo momento, las características específicas del inmueble.
De esta manera, incluso podría ser posible que en futuras reformas se mantuviese dicho bajo para la puesta en marcha de un negocio, en una zona muy vinculada a la hostelería. El edificio tiene salida tanto a la Alameda (Avenida da Mariña) como, por la parte trasera, a Méndez Núñez. Por el momento, nada se sabe del futuro que se le dará a una casa que, sin duda, forma parte de las ensoñaciones de numerosas generaciones de vilagarcianos, pero también historia viva de una ciudad que vio perder, en los últimos cien años, un buen número de ejemplos arquitectónicos que formaban su patrimonio






















