Adiós a “Mans”, la tienda artesana que nutrió de complementos al primer Zara
La pequeña tienda de artesanía y complementos “Mans” cierra sus puertas. Lo hace después de 36 años siendo un referente en Vilagarcía

Está escondida en la pequeña galería que comunica la antigua Rey Daviña (ahora Rúa do Río) con Juan Carlos I y es precisamente en ese local cuando, hace ya 36 años, Mans abría sus puertas por primera vez. Su puerta de madera es la entrada hacia un interior en el que huele a cuero y en donde puedes perderte entre complementos de todo tipo. Ahora, y tras más de tres décadas, cierra sus puertas. “Es el momento de cerrar”, explica Carmen Parada. Lo hace visiblemente emocionada y consciente de que se cierra una etapa de su vida. “Tengo un año para liquidar, pero espero ya poder hacerlo en este mes de diciembre”, subraya.
Fue su pasión por lo artesano y lo creado a mano lo que la llevó a abrir las puertas de su negocio. “Antes ya habíamos hecho cerámica, juguetería de madera... estabamos familiarizados con todas estas cosas”, apunta. Señala, además, que “fuimos la primera tienda de Vilagarcía que abrió sus puertas con un formato en el que podías mirar tú mismo el producto, que no te atendía únicamente la dependienta”. También la primera que ofrecía complementos de artesanía que, generalmente, se asocian a los mercados y ferias artesanales.
En el corazón de Vilagarcía
“Mans” no fue – durante años–el único comercio que había en las galerías. “Hubo una época en la que había una librería aquí justo al lado que tenía cosas muy diferentes”, recuerda. Un poco más adelante, ya en la esquina con Juan Carlos I, “estaba el Dorna, que después fue el Atelier y era una cafetería en la que había mucha gente”. Poco a poco, al igual que el pequeño comercio ajeno a franquicias y grandes marcas, muchos negocios fueron cerrando.
Carmen Parada también recuerda el primer negocio que el imperio Inditex tuvo en Vilagarcía. “El primer Zara estaba ahí, en Rey Daviña, justo en una esquina”, apunta. “De hecho en aquel entonces solo vendían ropa y se llevaban de aquí los complementos para decorar su escaparate”, indica. Ahora – reflexiona– “es un gran imperio y ya vende de todo. Mira donde están ellos y donde estamos nosotros”. Lejos de comparativas al mismo tiempo Carmen Parada reconoce que mantenerse más de tres décadas al frente de un negocio local no es fácil. “Hay que estar”, indica.
Ella sabía que quería emprender en su ciudad y, su clientela, también es mayoritariamente de Vilagarcía. “Vi crecer a mucha gente de aquí. Primero venían ellas, luego ya acudían con sus novietes y con sus amigas y después más tarde con sus hijos. He visto diferentes generaciones pasar por la tienda”, declara.
“He visto crecer a mucha gente de Vilagarcía. Primero venían ellas a comprar, después con sus novietes y más tarde ya con sus hijos”
Las épocas fuertes de venta “son en Navidad y en verano” y reconoce que sus productos no son “de usar y tirar, sino que la gente que se compra aquí un bolso o algún otro complemento se los lleva para tiempo”.
Eso sí, al igual que otros muchos comerciantes locales de la ciudad, coincide en que la venta por internet, sobre todo de las grandes plataformas, “está acabando con todo. Es imposible competir”.
Carmen Parada también conoce el funcionamiento de los mercadillos artesanos y también de puestos en festivales, a donde ha ido en varias ocasiones. “Igual sigo haciendo alguno o alguna feria de artesanía. El primer año me lo tomaré sabático, pero después habrá que hacer algo. Para ella, apasionada de lo artesano, estar sin actividad “no es una opción”. Y lanza un mensaje a su clientela: “Gracias por estos años y por ser tan buena gente”.




















