El solar de Fontecarmoa es propiedad de Interior y no revertirá al Concello de Vilagarcía
El gobierno local pide, a cambio, que el cuartel de San Roque o su parcela se puedan dedicar a vivienda pública

La parcela de Fontecarmoa donde hace años estaba previsto poner en marcha el cuartel de la Guardia Civil no revertirá al Concello de Vilagarcía. Desde el gobierno de Alberto Varela recuerdan que esta solar, situado en la subida a la piscina y gimnasio, se cedió a través de una permuta, en la que el Ministerio de Interior dio a cambio la antigua comisaría, hoy dedicada al pabellón deportivo de Castelao, así como 117.000 euros.
Por tanto, y a todos los efectos, el solar es titularidad por completo del Estado, que será el que decida sobre su futuro uso, según confirman fuentes municipales. Eso sí, a cambio, el Concello pide que el cuartel, o sus terrenos, situado en San Roque, se dedique en un futuro a vivienda pública.
Son los planes que tienen desde el equipo de Varela para estas instalaciones, que hace años que se encuentran en situación de gran deterioro y que precisan de una rehabilitación, lo cual es visible incluso desde el exterior. Sin embargo, en ellas continúan viviendo algunos guardias civiles, por lo que los planes que se contemplan desde el ejecutivo es que sigan teniendo derecho prioritario una vez se hagan las reformas para cambiar de uso el cuartel.
Pendientes de Cambados
Será, eso sí, por lo menos a medio plazo. Por el momento, el ministerio que dirige el socialista Fernando Grande-Marlaska contempla como “de interés operativo” el cuartel de San Roque. Así lo trasladaron, en su día, desde la Dirección General de la Guardia Civil. La intención de Interior es fusionar con Cambados el cuartel de Vilagarcía, que mantendría únicamente la función de Inspección Fronteriza y Aduanas, en el Puerto.
Sin embargo, por ahora esta fusión tendrá que esperar, ya que las nuevas instalaciones de Cambados no están todavía en marcha y la obra se retrasó más de lo previsto, aunque la última fecha para su licitación es enero del próximo año.
Mientras tanto, San Roque se mantiene como de “interés operativo”, según explicaron en abril desde la Dirección General de la Guardia Civil. “El acuartelamiento de Vilagarcía se mantiene actualmente como sede de diversas unidades”, apuntaron desde el instituto armado.
Cabe recordar, en este sentido, que la seguridad ciudadana en la ciudad está en manos de la Policía Nacional, que ya no se recogen denuncias y que el puesto se trasladó a Vilanova, por lo que la actividad en San Roque es residual.
Por ello, para cuando la fusión sea ya un hecho, los planes del ejecutivo socialista que preside Alberto Varela pasan por destinar las instalaciones de San Roque a vivienda pública, especialmente orientada a los más jóvenes, y permitiendo a los guardia civiles que así lo deseen conservar su casa.
Así se lo transmitieron desde el gobierno local al Ejecutivo de Pedro Sánchez. La construcción de vivienda pública en el municipio se prevé que se multiplique en los próximos años, ya que también hay pendientes varias actuaciones de la Xunta.
Solo función portuaria
La ligazón del instituto armado a Vilagarcía se limitará en un futuro a la actividad portuaria. Eso sí, por el momento tampoco será con una nueva sede, tal y como estaba previsto. En abril de 2022, el Consejo de Administración del Puerto aprobó un convenio para ceder a la Dirección General de la Guardia Civil las antiguas instalaciones de Sestiva, con una superficie de 597 metros cuadrados repartidos en dos plantas.
La intención era trasladar allí la “garita” en la que los agentes prestan servicio en la actualidad y que, tal y como se recogí en el propio acuerdo, “son claramente insuficientes para las necesidades actuales”.
Sin embargo, hace unas semanas que se dio a conocer que, en realidad, la Dirección General de la Guardia Civil nunca llegó a formalizar este acuerdo, por lo que las “insuficientes” instalaciones de la entrada al muelle Comercial serán las únicas con las que cuenten los funcionarios destinados a Inspección Fronteriza y Aduanas.
Así las cosas, desde que en 2019 se conoció que Vilagarcía no tendría un nuevo cuartel, lo cual causó no poco revuelo, contradiciendo anuncios bastante cercanos en el tiempo, no ha cambiado demasiado la situación. Ni sede nueva en el Puerto, tal y como anunció la Subdelegación del Gobierno que entonces estaba en manos de Maica Larriba, ni reversión de la parcela, que reclamó el gobierno local para evitar, dijo entonces Tania García, que el solar de Fontecarmoa se destinase a la especulación inmobiliaria.
Lo único en firme con lo que cuenta la Guardia Civil en la actualidad es el cuartel de San Roque, en el que hace ya más de una década que no se celebran actos debido a su deficiente estado. Eso sí, tampoco se llevó a cabo ningún tipo de reforma en los últimos años.
La intención del ejecutivo socialista de Alberto Varela es que, al menos, en cuanto sea posible el cierre de San Roque, este revierta en la sociedad. Y, en estos momentos, la demanda de vivienda es importante, ya que hay escasez de alquiler en el mercado, una situación agravada por el incremento de los arrendamientos de temporada. La buena situación de estas instalaciones, con excelentes conexiones, justifican también la apuesta del gobierno local.






















