La Xunta dice que las obras de A Lomba competen al Concello de Vilagarcía, que aporta un informe de daños estructurales
La Unidade Técnica señala que se trata de falta de mantenimiento y el arquitecto municipal niega esta opción

Las obras para arreglar los desprendimientos de A Lomba y, especialmente, para solventar las deficiencias que los causaron, van camino de alargarse. Y es que la Xunta y el Concello no se ponen de acuerdo sobre quién debe ejecutarlas. La administración autonómica señala que se trata de una cuestión de “mantemento”, mientras que Ravella tiene claro que son problemas estructurales y aporta un informe técnico muy detallado.
Fue el viernes cuando se produjo la caída de cascotes y planchas en la entrada principal del colegio situado en A Xunqueira, Hasta allí se desplazaron los efectivos de Emerxencias del Concello, así como los de Obras, que ya en su informe constataron daños estructurales.
Filtraciones de agua y fisuras y grietas visibles en el revestimiento o dilataciones en el forjado son algunas de las deficiencias que detectaron los efectivos municipales.
La portavoz del gobierno, Tania García, incidía en esta cuestión durante la mañana de ayer, reclamando a la administración autonómica una rápida actuación. La respuesta de la Xunta llegaba por la tarde. La Consellería de Educación recuerda que el colegio de A Lomba fue construido en 2008 “polo anterior goberno bipartito”, siendo una obra “que se executou con materiais de pouca calidade e con pésima planificación, polo que dende entón leva dados xa moitos problemas”. Fue esta situación, inciden, la que “obrigou a investir xa máis de 250.000 euros desde 2010 en sucesivas actuacións de reparacións”.
Posible vía de goteras
Sin embargo, tras la visita de la Unidade Técnica de la Xunta al centro, la Consellería que dirige Román Rodríguez concluye que “os desprendementos actuais da fachada son unha cuestión de mantemento municipal” y así se lo trasladarán al Concello. Ravella, por su parte, cuenta con un detallado informe que realizó el arquitecto municipal tras su visita al centro, durante la mañana de ayer. En este documento, señala que “o forxado da planta primeira presenta un airoso beiril (voladizo) que inevitablemente tende a producir unha pequeña frecha”, de tal forma que crea una grieta apreciable dos plantas más arriba, lo que podría ser una “posible vía de filtración de auga”. Además, señalan desde el Concello, “na inspección puido comprobar que o canalón ten ancho suficiente, pero de pouca altura”, por lo que cualquier obstrucción de las bajantes puede hacer desbordar agua al interior. Además, las chapas de remate no garantizan la correcta impermeabilización.
Señala el arquitecto que el problema “non parece novo”, ya que en algún momento se revistió de pintura de caucho, que ya se está degradando. Sobre las causas del desprendimiento, el arquitecto valora varias opciones: El escaso espesor de la capa, la deficiente adherencia y las posibles dilataciones por su exposición al sur. Además, se detectan deficiencias estéticas y de aislamiento y se aconseja, mientras no se repara, vigilar y picar las superficies que presentan abombamientos. La Xunta, por su parte, se compromete a la retirada de los cascotes de la zona vallada.










