Desmantelan los vestuarios de Coinba y la plantilla espera a que el juzgado rescinda sus contratos
Las trabajadoras y el sindicato da por confirmado el “peche patronal” de la fábrica de Vilaxoán

Los representantes sindicales y la plantilla de Coinba da por certificado el cierre de la firma después de que hace tan solo unos días desde la empresa se “desmantelasen” los vestuarios provisionales que las trabajadoras utilizaban mientras se adaptaba la nave de Vilaxoán a las exigencias de Inspección de Trabajo y Sanidad. Ahora las trabajadoras están a la espera de un juicio en el mes de noviembre que permita la rescisión de sus contratos y poder cobrar así los salarios que se les adeudan. “Xa se gañaron xuízos con outros traballadores, que eran indefinidos e cos que o proceso é máis sinxelo. Agora vai o lote das traballadoras fixas discontinuas”, dice Mar Vila desde la CIG. Son, en total, siete.
La sindicalista indicó que “temos interpelada xa a Inspección de Traballo para que certifique o peche da patronal. A fábrica está totalmente desmantelada desde que retiraron eses vestiarios e aparte tampouco queda aquí nin personal de oficina nin o xerente”. De hecho uno de los puntos a los que se agarran las trabajadoras para rescindir su contrato y reclamar salarios es que desde la empresa se incumple también el no dar a la plantilla carga de trabajo efectiva. Vila subrayó además que “cada traballador quere pechar xa este capítulo” y criticó la “falta de responsabilidade por parte da xerencia actual con esta empresa”.
El cierre de Coinba certifica también la muerte industrial de Vilaxoán que, en su día, fue referente en la comarca de O Salnés en materia de empresas vinculadas de una u otra forma al sector del mar.
“Todos os axentes temos responsabilidade no tocante a que non se desfagan máis postos de traballo na zona porque O Salnés precisa da industria e do mar”, concluyó Vila.
Las sentencias están determinando despidos improcedentes y obligando a pagar los salarios adeudados. “O máis posible é que teñamos que ir ao Fogasa, pero mentres a empresa non se disolva hai que esperar”, declaró con frustración uno de los trabajadores, Carlos Carregal.








