Varela sobre la venta de Cuca: “Non imos permitir que se especule con ese terreo”
El alcalde insiste en que la intención de su gobierno es que los usos de la parcela sigan siendo industriales

El alcalde de Vilagarcía, Alberto Varela, ha hecho una valoración sobre la venta de la nave y la parcela de Cuca, en Sobradelo. El regidor socialista es contundente y asegura que “non imos permitir que se especule con esa propiedade”. Así pues Varela insiste en que la postura del gobierno municipal es que los terrenos sigan siendo de “uso industrial” vinculado al sector del mar, tal y como figura en el vigente Plan Xeral de Ordenación Municipal. “A intención pola nosa parte é que así siga sendo”, manifiesta el socialista.
En este sentido el alcalde vilagarciano recuerda que ahora hay un cambio de competencias en la gestión de la costa, que pasa del Estado a la Xunta de Galicia.
Cabe recordar que la nave que ocupaba la antigua conservera está a la venta por 1,5 millones de euros. En el propio anuncio figura que, aunque de uso industrial, los terrenos podrían ser recalificados para la construcción de viviendas y para uso residencial. Algo que – tal y como confirma Alberto Varela– no está en las intenciones del gobierno municipal. Los vecinos de la localidad, a través del presidente de la Asociación, Cándido Meixide, también se pronunciaron en este sentido indicando que su deseo es que se siguiese en este lugar el “legado de Cuca”. Es decir, que en la zona se instalase una empresa vinculada con la industria transformadora del mar y que, además, contribuyese a la creación de nuevos puestos de trabajo.
Firmas interesadas
Lo que sí es cierto es que varias empresas se mostraron interesadas por las instalaciones de Cuca en los últimos meses. Una de las últimas la propia Impex Europa –con sede en Vilagarcía– cuyos responsables la visitaron hace unos días, pero que ya han descartado que encaje en el proyecto que ellos tienen en mente. En todo caso con la venta de la parcela se pone fin a la presencia de la marca Cuca en Vilaxoán.
Cabe recordar que fue a finales de 2012 cuando Garavilla decidía trasladar a toda la plantilla a la planta de O Grove con el objetivo de dejar vacías ya las instalaciones vilagarcianas. La lucha sindical por parte de la plantilla de trabajadoras motivó que el TSXG les diese la razón y avalase que su puesto de trabajo estaban en Vilaxoán, desde donde se trasladaban a O Grove. Ahora la propiedad ha decidido vender.








