
El anuncio de la construcción de una residencia privada en A Gándara ha provocado la reacción del BNG de Valga, que lo recibe con una “valoración inicialmente positiva”, ya que un servicio de ese tipo es una demanda histórica y urgente de muchas familias de la localidad. Pese a ello la formación frentista indica que no renuncia a su modelo e seguirá exigiendo un sistema que garantice el acceso universal, con precios asumibles y criterios sociales por encima de los intereses estrictamente económicos, “é dicir, unha residencia 100% pública”, precisó su portavoz Fran Devesa.
A su juicio, la principal cuestión que se debe aclarar es qué garantías tendrá la ciudadanía de Valga, pues “é imprescindible que existan mecanismos que dean preferencia ás persoas valguesas no acceso ás prazas e que permitan que estas sexan economicamente accesibles. Non vale de nada anunciar unha residencia en Valga, para que despois moitas persoas maiores non poidan acceder a ela por razóns económicas”. El edil nacionalista incide en que el objetivo prioritario debe ser la atención a la población local, evitando que el municipio sea “simplemente o lugar onde se sitúa o edificio”.
Devesa Senín agrega que se debe conocer si existirán mecanismos de discriminación positiva que den preferencia en el acceso a las plazas a la gente empadronada en Valga y que esas resulten económicamente accesibles. Y también afirma que otra cuestión que genera una “fonda preocupación” es la ausencia de plazos concretos sobre cuándo empezarán las obras, cuándo estará rematado el edificio y en qué fecha entrará en funcionamento”.











