El BNG advierte de una maniobra del gobierno para esquivar el control en la licitación de Porto Piñeiro
La última sesión ordinaria aprobó la delegación de competencias propias del Pleno en el alcalde, algo que ahora los nacionalistas califican como un "retroceso democrático"

El BNG de Valga advierte de las consecuencias que tiene para el municipio la delegación de competencias propias del Pleno en el alcalde, uno de los asuntos que se aprobó en la última sesión ordinaria de la Corporación Municipal. Los nacionalistas aseguran que ahora el procedimiento para licitar las nuevas obras en Porto Piñeiro dependerá “única e exclusivamente do alcalde, e non do pleno”.
Ante esta situación el grupo municipal del BNG se dirigió tanto al regidor como al secretario para preguntar si, al tratarse de una licitación de casi un millón de euros que supera el 10% de los recursos ordinarios del presupuesto municipal, dicha delegación de competencias cumplía con los requisitos de la legislación vigente, pero “nin alcalde nin secretario deron resposta algunha ao respecto”, lamentan.
La misma empresa adjudicataria
Los nacionalistas consideran que se trata de una maniobra política del PP para esquivar el control y la fiscalización y recuerdan que el gobierno municipal ha invertido ya en Porto Piñeiro más de tres millones de euros repartidos en varias licitaciones, pero todas con la misma empresa adjudicataria. “Concretamente esta empresa é a que máis contrata co Concello de Valga, embolsándose case un de cada dous euros dos contratos públicos licitados polo goberno municipal”, apuntan.
Para el portavoz municipal, Fran Devesa, “isto é un retroceso democrático e un ataque directo á pluralidade política, usurpando o dereito das veciñas e veciños a coñecer as alternativas ás políticas do goberno municipal do Partido Popular”.








