Un siglo de historia: así fue como Concha gobernó en Portas como la primera alcaldesa de Galicia

“Unha muller de pelo en peito”, así es como define uno de sus familiares a María de la Concepción Pérez Iglesias, la primera alcaldesa de Galicia y la segunda de España. Concha asumió este cargo en 1925, cumpliéndose este mismo año un siglo de una historia que quedó en la sombra como la de muchas otras mujeres emblemáticas.
Es por este motivo de la Diputación, a través de su programa ‘Aquí Faltan Páxinas’ busca homenajear a través de sus faladoiros a estas mujeres y reconocer su papel en la historia, “mulleres que foron protagonistas e que loitaron polos dereitos dos veciños”, apuntaba la diputada provincial Paula Bouzós para inaugurar el acto.
Concha nació en Santiago de Compostela en 1881, en el seno de una familia numerosa y estudió pedagogía. Fueron precisamente estos estudios los que la llevaron en 1907 hasta Portas para dirigir la escuela femenina. Allí se casó y se asentó en Lantaño, pero poco después, en 1918, la gripe se llevó a su marido dejándola viuda.

Precisamente esta condición, unida a otros factores como su edad y el no estar bajo ningún tipo de tutela o autoridad marital, fue lo que la catapultó en 1925 a vivir un “momento histórico” y ocupar el cargo de primera alcaldesa de Galicia.
Una sesión plenaria histórica
El 9 de enero de 1925 en el salón de plenos se reunió la Corporación municipal de Portas para incorporar a un nuevo concejal y una nueva concejala, la maestra Concepción Pérez Iglesias. Sin preámbulo, ambos tomaron posesión, pero en ese mismo Pleno ocurre algo que marca ahora la historia. El alcalde presenta su renuncia y la Corporación debe elegir a un nuevo alcalde. Así, con 6 votos a favor y un único voto en blanco, Concha es nombrada alcaldesa de Portas, siendo además la segunda en España en ocupar este cargo.
Mi bisabuela tocó dos aspectos que eran y son fundamentales aún a día de hoy como son la educación y la sanidad"
Su mandato duró 5 años, en los que impulsó la construcción de cuatro colegios y nombró a un médico y a una matrona, porque tal y como apuntaron en el faladoiro “as mulleres cando gobernamos temos claro onde están as nosas prioridades”.
Carlos, Concha y Aida, algunos miembros de la gran familia de Concha, también quisieron participar en este acto para recordar la esencia que la caracterizó.
“En su papel como maestra la gente que fue su alumna hablaba de ella con respecto por ser como era, no por ser la profesora, sino porque tocó dos aspectos que son fundamental como la educación y la sanidad”, explicó una de sus bisnietas.
Su familia no puede recordarla con detalle y no pueden explicar qué pensó hace exactamente 100 años la Corporación para votarla como alcaldesa del pueblo, pero sí tiene claro que Cocha era una mujer “de su casa” con una forma de entender la vida que hoy se homenajea y ahora también se recuerda.










