Caldas analiza el informe de Industria para dar a las pozas todas “as garantías”
El PP acusa a Fariña de “enganar aos veciños” con un proyecto termal que es, en realidad, “piscinas normais”

Los servicios jurídicos del Concello de Caldas se encuentran analizando el informe emitido por la Dirección Xeral de Minas, dependiente de la Consellería de Industria, así como analizando toda la documentación. “A miña responsabilidade como alcalde non é facer unha valoración precipitada dun documento que ten que ser revisado xurídicamente”, explica el alcalde del municipio, Jacobo Pérez Gulín.
El regidor socialista no niega, como hizo Manuel Fariña hace dos días, conocer el informe emitido por Industria, donde señala que las pozas de A Tafona no están autorizadas para el uso termal o lúdico. “Ten que ser analizado xurídicamente e no seu contexto administrativo”, explica el regidor socialista.
Eso sí, Pérez Gulín deja claro que, a día de hoy, Caldas no recibió ninguna orden de cierre del recinto de A Tafona. En este sentido, el concejal de Turismo, el nacionalista Manuel Fariña, explicó hace dos días que las pozas fueron inspeccionadas por Sanidade de la Xunta, que dijo que “todo estaba ok”, por lo que también incide en el aval autonómico a este complejo.
“Non é o meu traballo buscar culpables nin xerar alarmas innecesarias entre a veciñanza”, apuntó Pérez, que recordó que se trata de una competencia delegada del gobierno- ya que corresponde a su socio del BNG- por lo que apuesta por la prudencia. “O que me corresponde é aclarar esta cuestión e, a partir de aí, se é necesario, completar ou regular o que corresponda”.
El alcalde de Caldas explica que su prioridad es la de que que el proyecto de A Tafona “que tivo tan boa acollida por parte de toda a veciñanza, siga adiante con todas as garantías”. En este mismo sentido se pronunció hace unos días el edil de Turismo, que aseguró que el complejo funciona “e seguirá funcionando”.
Las críticas
Menos positivos se muestran en el grupo municipal del Partido Popular, que siempre receló de los planes del gobierno local para A Tafona. El portavoz, Fernando Pérez, que se encuentra fuera, explica que “o proxecto das pozas naceu en 2007 e desde entón lévanse investido máis de 1,5 millóns euros”. El conservador acusa a los nacionalistas de “enganar” a la ciudadanía, ya que “abriu unhas piscinas normais, que foi para o que pediu permiso á Xunta”. Además, Pérez señala que Fariña “non pode dicir que non coñecía o informe” de la Consellería de Industria.
El grupo municipal, tal y como explica la número dos, Sara Martínez, se encuentra a la espera de recibir oficialmente el informe autonómico, para “estudala xurídicamente” y, a partir de entonces, conocer “polo miúdo” los argumentos que esgrime el organismo autonómico.
Eso sí, la edil incide en que “ a nosa posición é clara desde o primeiro momento” y señala que desde el inicio del proyecto “vimos sinalando que estamos ante un auténtico despropósito”, tanto por la forma “na que foi concibido” como por el hecho de que “a auga que se utiliza non é termal, senón recalentada”.
Una larga historia
Las pozas de A Tafona abrieron al público el 1 de julio de este año, poniendo fin a más de catorce años de espera y de conflicto. El espacio nació con la marca ‘Entreaguas’, en relación a su ubicación entre los ríos Umia y Bermaña. Son un total de cinco piscinas de diversos tamaños diferentes, de agua procedente de la fuente de A Burga. Durante su inauguración, el Concello explicaba que la de A Burga estaría a 25 grados y que también habría una poza para hacer el contraste con agua fría, como es habitual en este tipo de complejos.
Además, el edil Manuel Fariña explicaba entonces que el Concello había presentado ante la Xunta un expediente para poder considerar estas aguas de carácter mineromedicinal.
Sin embargo, el viernes se dio a conocer que existe un informe emitido el 30 de julio (29 días después de la inauguración de las pozas) en el que la Consellería de Industria que no dio autorización administrativa alguna para “o aproveitamento lúdico das augas termais da Fontew da Burga nas instalacións da Tafona”. Además, el documento, del que tiene conocimiento el Concello, señala que los permisos concedidos para la ejecución de determinadas obras en el interior “do perímetro de protección non habilitan para o aproveitamento lúdico ou termal das augas”, sin prejuicio “das autorizacións, comunicacións ou outros títulos habilitantes que, no seu caso, resulten esixibles no ámbito das competencias doutros órganos”.
Preguntado por este informe, el edil Fariña aseguraba que no lo conocía y que “tería que velo e analizalo” pero que, en todo caso, las instalaciones de A Tafona “tiveron unha inspección de Sanidade da Xunta que dixo que estaba todo ok”. El nacionalista señalaba que “non coñezo agora mesmo as autorizacións que hai ou deixa de haber, ou as que son necesarias”. Es ahí donde podría estar el matiz, ya que el Concello cuenta legalmente con el derecho de explotación de un tercio de la Fonte da Burga. Lo que queda por determinar es si sería suficiente para llenar el recinto de A Tafona, cada cuatro horas, de aguas termales, algo que dudan desde el PP.
Además, desde Industria señalan en su informe que se trata de un asunto que es de su competencia, algo que ahora analizan, con todo el detalle, los servicios jurídicos del Concello de Caldas de Reis












