De Catoira a Valga: Diego Piay cuenta la historia de Ulla-Umia a través de la arqueología
El arqueólogo expone las dificultades que enfrenta para realizar excavaciones con un objetivo puramente científico, sin obras públicas de por medio

El arqueólogo Diego Piay Augusto es autor de obras como ‘O territorio de Valga en época romana’ o ‘La huella romana en Catoira: de la arqueología a la historia’, ambas lecturas las considera “esenciales para conocer la historia de este territorio a través de la arqueología”.
Piay trabaja actualmente en el control arqueológico de la rehabilitación en las Torres do Oeste, en Catoira. Precisamente este espacio guarda uno de sus proyecto más ambiciosos ya que su intención es completar un plano basado en memorias de otras intervenciones arqueológicas que permitan observar todas las zonas ya excavadas y lo que queda pendiente. “La idea es seguir ampliando este plano, pero un problema que tenemos en Galicia es que muchas veces se hacen intervenciones pero luego no se unifican las evidencias que es un poco la labor que trato de hacer con mis publicaciones”, explica.
Para elaborar su obra sobre el municipio vikingo Diego trabajó con una de las personas que “más conocedoras del mundo romano aquí en Galicia y que además había excavado en los años 80 en las Torres do Oeste”, cuenta. Fue gracias a él que surgió la conversación de hacer algo nuevo con nuevas investigaciones y datos, para dar a conocer los inicios de estas Torres vikinga que datan en la Edad de Hierro.
Falta de financiación
Uno de los principales problemas a los que se enfrenta Piay y en general lo profesionales que se dedican a esta labor de investigación, es la limitación de permisos para actuaciones científicas. “Las actuaciones arqueológicas están vinculadas a proyectos públicos, es decir no hay financiación para investigar”, aclara. La legislación obliga -en el caso de las Torres do Oeste y yacimientos similares- por su condición de Bien de Interés Cultural (BIC) a que cualquier intervención que implique movimientos de tierra en el entorno lleve una actuación arqueológica paralela para verificar que no afecta al lugar.
Más intervenciones
Diego tiene claro que las Torres do Oeste serán un espacio en el que se podrá seguir investigando y desgranando toda su leyenda porque la celebración de su tradicional Romería Vikinga, así como el paso del tiempo, obligará a las administraciones a restaurar partes de la estructura dañadas y con ello abrir nuevos proyectos que den paso a más descubrimientos.
La de Valga fue la última publicación de Piay, y para ella se puso en contacto con el Concello a raíz de una figura de mucho interés en el municipio: Prisciliano. “Hay historiadores que señalan el lugar de Os Martores como el espacio que acogió los restos de esta figura”, aclara y recala también en el papel de Valga como espacio de especial interés gracias a sus yacimientos que cubren toda la cronología desde la época de la conquista romana hasta el final del imperio romano.
Diego Piay tiene claro que seguirá escribiendo la historia de esta comarca a través de su pasión: la arqueología.







