
De las tres ofertas sobre la mesa, era la que menos empleos garantizaba, frente a los 71 que ofrecía Canet Inversiones y los 77 de Conservas Rías Baixas. Al final, lamentaron sindicato y trabajadores, pesó más la oferta económica: La ganadora de Tomás Guillén supera los tres millones de euros tras una mejora, frente a los 2,2 de Canet. Era, por tanto, la más apetecible para los acreedores, entre los que los bancos tienen crédito preferencial.
El futuro pasa por la “fe”
La plantilla, “cansa e agobiada” lo tiene claro a la vista del resultado: “Houbo palabras bonitas, pero ao final, as institucións esquecéronse dos traballadores”.









