Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?

Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?

Ya queda un año menos

Se acaba el año (y por suerte para el gobierno, el mes de diciembre). 2016 ha sido para algunos una sucesión de buenas noticias, de trabajo, de ascensos, de metas alcanzadas y de hitos, mientras que para otros ha sido el año que ha evidenciado lo que otros llevamos más tiempo todavía anunciando: Que a cierto político le queda demasiado grande cierto sillón de Alcaldía.
El año que ahora acaba pasará a la historia como el que le sacó la careta al que parecía que había nacido para arreglar las siete plagas que habíamos dejado otros. Poco a poco ni siete, ni plagas. Lo que otros dejamos de herencia fueron unos números inmejorables que le permitieron a estos concejales vivir de rentas durante el primer tramo del mandato. Este año ha servido para que alguno se dé cuenta de que gobernar es más difícil de lo que le contaron los que le pusieron en los carteles electorales. Sin embargo, gobernar con orejeras para no escuchar a nadie y con careta de soldador para esconderse y no ver lo que tienes ante los ojos es mal síntoma. Pero siguen igual. Alguno no ha aprendido nada y tiene más deberes pendientes que méritos en la hoja de servicio.
Afortunadamente ya queda un año menos de calvario para los vilagarcianos. Es impresionante el nivel de conflictos que protagoniza este gobierno. Otros, que también hemos vivido momentos delicados en gobierno, porque no había ni una peseta para absolutamente nada (gracias a la inestimable colaboración del anterior bipartito y sus regalos envenenados en forma de números rojos), parecemos unos simples aficionados en estas lides... No es fácil, pero lo están logrando.
Escribí en esta misma sección hace un año que ya se merecían una mina entera de carbón. Imagínense con este “annus horribilis”que han cosechado las explotaciones mineras que harían falta para extraer todo el material negro (que parece que es el color más íntimamente ligado a este gobierno) que se están mereciendo. A los pesimistas les digo que no creo que se pueda meter más la pata y que por tanto no creo que la cosa pueda ir a peor, literalmente. A los optimistas, que ya queda un año menos de suplicio con este grupo de desgobierno en Ravella. Que el tiempo vuela y que otros vendrán y arreglarán los estropicios.
No vale la pena seguir ahondando en las miserias, porque todo el mundo es plenamente consciente de quién y cómo gobiernan aquellos que no asumen errores pero los protagonizan todos. No es fácil ser oposición y que te pueda más el velar por el interés de los vilagarcianos que el cabreo por cómo te maltratan a diario, con pequeñeces y con grandes desplantes desde un gobierno débil y en minoría. Pero nos da igual. Unos hemos nacido para esto, para ayudar a los demás, para intentar mejorar y todavía no ha nacido quien nos marchite la ilusión. Allá cada uno de los que quiera hacer lo contrario.
Yo, y mi partido, mis compañeros al fin y al cabo, seguiremos al pie del cañón. Vilagarcía es la octava ciudad de Galicia pero la primera en nuestro pensamiento. Lo que piensen o dejen de pensar los otros no es asunto nuestro. Siempre estaremos del lado de los vecinos y si eso significa desatascarle el gobierno a los que no saben, lo haremos. Si eso significa defender los proyectos que harán de esta una ciudad mejor, lo seguiremos haciendo hasta el último aliento. El diálogo ante todo. Todavía nos quedan muchas mejillas que poner ante los próximos bofetones, sobre todo de quien, por mucho que se esfuerce, no es capaz de hacernos daño. Felices fiestas vilagarcianos y vilagarcianas. Próspero 2017, y tranquilos, ya queda un año menos para que alguno pase a ser una mala experiencia del pasado con un discreto y francamente mejorable currículum político, ya verán…
*Portavoz del grupo municipal del Partido Popular en Vilagarcía