LA GESTIÓN EN POLÍTICA
Si dejamos al margen, aunque solo sea por un momento, las ideologías políticas de cada uno es justo reconocer que Tomás Fole ha hecho todo lo posible por mejorar Vilagarcía. Se encontró con una situación económica delicada y se empecinó en reconducir la situación. En su afán por salvar las arcas municipales se olvidó de que es un político y de que la política le llevó a la Alcaldía hace cuatro años. Durante su mandato se dedicó a gestionar sin darse cuenta de que los números azules no dan votos, sobre todo si tuvo que decir que no a mil y una peticiones que antes recibían una respuesta afirmativa. Si a ello le añadimos que, poco a poco, su relación con los vecinos, con el conjunto, no con sus amigos, iba yendo a menos, el ambiente no era el más propicio para generar euforia entre los suyos. Ahora, que ha salido derrotado de las urnas, es justo reconocer que ha trabajado duro para consolidar a Vilagarcía como la octava ciudad de Galicia, aunque se haya podido equivocar en algunas apreciaciones. Lo cierto es, a no ser que el PSOE nos demuestre lo contrario, que Ravella dispondrá de cierta holgura económica para desarrollar nuevos proyectos e inversiones en la capital arousana. El diseño de lo que se quiere hacer le corresponde ahora al equipo de Alberto Varela. El candidato socialista ha sabido transmitir aquello que la ciudadanía reclamaba y ahora tiene ante sí la gran responsabilidad de tomar decisiones. En una entrevista publicada en este Diario dijo que no le temblará el pulso si tiene que decir que no. Pues le tocará en más de una ocasión, así como ser el blanco de las críticas de todo lo que funcione mal. Tiene fuerza, ganas y algo muy importante para un cargo de tan enorme responsabilidad como el de alcalde de Vilagarcía, que es aplomo. Todo apunta que, una vez que el PP ha perdido la Diputación, una viguesa, la socialista Carmela Silva, presidirá la institución provincial. Alberto Varela deberá emplear toda su capacidad de gestión para implicarla en su proyecto y mantener, al menos, el nivel de inversiones de Louzán en O Salnés. Pero antes deberá blindar su mandato. Puede gobernar en minoría, ya que le darían las cuentas. Sin embargo, lo adecuado sería ser investido con todos los votos de la izquierda y apoyarse después en los diferentes partidos para establecer un pacto de gobierno estable. Los mentideros hablan de que podría conformarse un tripartito entre PSOE, BNG y Somos Maioría. Las siglas dan igual, lo relevante es que el panorama político que obliga al entendimiento y la cooperación.
