Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?

Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?

Temporada redonda en el Rosalía, ciclo principal, promocionada por nuestro Ayuntamiento. Dos representaciones a cargo de la compañía vasca Tamttaka Teatro –aforos completos– con el estreno de “La calma mágica”, de Alfredo Sanzol. Una elucubración indagadora sobre el sentido de la vida planteada desde la dignidad personal. También una perspectiva del autoconocimiento propio a partir de dos contradicciones: la calma –serena tranquilidad– y la alucinación –imagen falsa que se produce en la mente sin que exista realmente el objeto que representa. Telón alzado para recibir al público con los brazos abiertos. Excelente y geométrica escenografía: ventana, dos accesos –foro y lateral–, mesa, sillas y estantería.
El autor así mismo responde por la dirección dinámica, alienante, arrolladora de cuatro personajes que muestran sus intimidades quebradizas. Música descriptiva, buena iluminación y discreto vestuario. Argumento alucinante por consecuencia de los hongos alucinógenos que consumen los protagonistas. Sueños reales e irrealidades ciertas. Empleado dormido en el puesto de trabajo, Nairobi, elefantes rosas, escopetas que se disparan sin querer, oficinista con vocación  de actor. Añadan desnudos integrales, escatología, deslealtades y traiciones. Tema novedoso pero dispar con aquella hermosa película “Alguien voló sobre el nido del cuco”, la historia de la locura de Bruno Casinelli o locos egregios donde se muestran creadores como Mozart.
Sandra Ferrús convincente en su papel de empresaria moderna y progre, Mireia Gabilondo transmitiendo amor y encontrar una rama donde posarse, Aitor Mazo pleno de virilidad contenida humorísticamente ensalzada a Iñaki Rikarte desbordando inquietudes y evocaciones por su padre fallecido con el que habla desde el más allá. Correcta y creíble Aitziber Garmendia como abogada.