El baile de los precios
Ya ven ustedes, enero ha llegado con subidas de toda índole, sobre todo, en energía y transporte. Industria confirmó el alza del 3% de la luz y se ha encarecido la cuota de abono del teléfono y el billete de cercanías. Sin embargo, bajarán las hipotecas, un consuelo para aquellos que aún no han perdido la vivienda por desahucio. Desmenucemos el tema.
La subida de la luz afecta a unos 20 millones de usuarios. O sea, media España “fotut”. Subida del ferrocarril de cercanías y media distancia: un 3%. Bajada en las hipotecas: 83 euros de media mensual. Subida media por litro en los combustibles ya desde este mes: 0,3% euros. Telefónica: la cuota de abono sube según el IPC: 2,80%. Gas licuado: 0,1 euros. Butano: la bombona mantiene su precio. En lo que respecta a la electricidad, los colectivos más desfavorecidos se pueden seguir beneficiando del bono social. A él pueden acogerse los usuarios con una potencia de hasta 3 kilovatios en su primera vivienda, las familias numerosas, aquellas que tienen a todos los miembros en paro y los pensionistas que perciben prestaciones mínimas. Las subidas eran esperadas. Cualquier aumento de costes dificulta la recuperación, pero la empresa española va a tener que acostumbrarse a competir con una energía más cara que los demás, y por tanto, no nos queda más remedio que rebajar los costes de tipo laboral.
Hay algún producto como la electricidad que no tiene más remedio que subir. Una de las razones de esto es la política energética que se decidió hace muchos años. Estas medidas se están pagando ahora, porque aunque a lo mejor hayan sido aciertos ecológicos, desde le punto de vista económico han sido un desastre.
La única alegría para los españoles estriba en el euribor. Esperemos que a mitad de año también se sume a esta modesta alegría la bajada del desempleo. Porque en la primera mitad de este triste 2013, ya don Mariano nos profetizó, cual nuevo Churchil, “Sangre, sudor y lágrimas”. En muchas familias españolas, esta trilogía ya se viene sufriendo desde hace dos años.
