El caso Vos
Amigos: “Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla”. (Sigmund Freud). “Sin desviarse de la norma, el progreso es imposible” (Franz Zappa). Durante esta semana, he visto y escuchado la sinrazón, de la insensatez más absurda, como un fiscal, realiza las funciones de letrado defensor, y el papel del abogado de la defensa, jugaba al parchís, y claro le daba la razón al otro. Esto es lo que suele suceder, cuando la insensatez, y el querer ser la novia en la boda, lleva a algunos profesionales de la justicia, o por lo menos eso pretenden ser, al batacazo final. Una cosa, es que pueda tener razón, en eso no entro, y otra, como se regodea, en su sinrazón. El fiscal del Caso Nos, Pedro Horrach, a cubierto el cupo de horas extras, en su alegato final en defensa de la Infanta Cristina, en dicha defensa?, durante cuatro horas, el citado fiscal, ya muy mediático él, por este Caso, antes no lo conocían ni en la comunidad de su edificio, quiso ser esa Novia de la boda, y utilizar, el utensilio de la verborrea jurídica, llegando incluso a realizar duras críticas al juez instructor del Caso, D. José Castro, acusándolo entre otras lindezas de “construir un andamiaje (jerga utilizada con frecuencia, sobre términos de sospecha jurídica) a lo que iba, “un andamiaje sobre sospechas y conjeturas de gran calado, y aplauso mediático, para lograr la imputación de la Infanta Cristina”. Muy sobrado, le llamó al Sr. Juez, tramposo, mentiroso, mal instructor, peor jurista, y encima vengativo y farandulero. Añadiéndole, en su acusación al Sr, Juez de querer primar la “apariencia sobre la Justicia con lo que logró, que la instrucción dejara de ser investigación y se convirtiera en persecución”. Alucinante amigos. Lo que sí tengo claro es que este mismo fiscal, siempre fue un claro defensor de la hermana del rey, desde los inicios de la investigación del caso, cuando aún se iniciaba la investigación ya se posicionó en ese punto, y no salió de el hasta dicho alegato final de cuatro horas, y así chupar mas cámara, y en su vanagloria jactarse, en su beneficio vejando a un juez, de forma caprichosa, y a todo lo que se oponía a su dirección. En su beneficio tengo que decir, que si constante y tenaz, lo es, coherente también, mantuvo su postura a toda costa, llegando ya a límites que sobrepasaron en muchos pueblos el kilometraje permitido, con el agravante, que no era su posición natural (parte acusadora, No de la defensa). No creo que para defender a alguien debes menospreciar y ofender llegando a vejar a otro miembro de la judicatura. No sospecho que tenga otros motivos en esa defensa, siendo fiscal, o sea, parte acusadora, que es su trabajo, que cree en la inocencia absoluta de la Infanta Cristina, iba a decir de su defendida, pero no, eso no puede ser, es el fiscal, me hago un lío con este caballero, antes de terminar le haré una pregunta al Sr. Fiscal, sigamos pues. Meras conjeturas, Intrucción a la carta, Condicionamiento mediático. Existe el riesgo de convertir el estado de derecho en un reino de taifas judiciales, etc. Etc. Hasta se atrevió a comparar, su defensa,(suena extraño no?), de la Infanta con la obra incomparable de Emilio Zola, “Yo acuso”. Decididamente, pásese a la abogacía, creo que es su sueño natural, otra cosa, es una insensatez de la sinrazón, o lo que en términos de caza, los pájaros se tiran a las escopetas. Hasta ahora, los fiscales, eran huesos duros de roer, en las causas judiciales, cortantes, tajantes, inquebrantables en la acusación y petición de penas, No acusaban humanidad, ni pena, solo castigo mas castigo, con este fiscal, me acabo de dar cuenta, que alguno, tiene humanidad, pero por Dios, haga su trabajo en la orilla, que le corresponde, y no pise la manguera al otro bombero, cordura, y sensatez, Sr. fiscal, por cierto no me trago que su defendida, sea totalmente inocente, no me lo trago. Yo no. Y ahora la pregunta; ¿Haría la misma defensa a ultranza, si la acusada, hubiera sigo, la hija del heladero de la esquina? Sabe que no lo haría, pues ahí simplemente esta la diferencia, no somos todos iguales, el estado de derecho con su buena actuación, lo ha destrozado, quizás para siempre. Dimita ya, con todo el respeto que me merece como persona. No así como jurídico. Esto es lo que pienso y así lo transmito. Soy como Vd. Coherente, lo primero. Un saludo amigos. Saúde e Terra.
