Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?

Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?

Numerosas actividades, programas, ponencias, talleres y experiencias de asociaciones y movimientos juveniles dieron cuerpo y sentido práctico al congreso internacional de la juventud que se celebró en Riveira.  Estando presente en el mismo pude observar, a lo largo de esos dos días, como los centenares de jóvenes, llegados de diferentes localidades de España y del extranjero, no están dispuestos a dejar de ser actores principales en la toma de decisiones y de las políticas activas sobre el empleo y la educación. La lacra social del paro juvenil y sus consecuencias, en toda Europa, planeaba en la sala donde se desarrollaron las diferentes ponencias pero aun así el optimismo, el entusiasmo y las actitudes de los presentes eran evidentemente positivas y aplaudían una educación y un aprendizaje que esté al servicio de la comunidad a través de un compromiso social activo.  La mayoría de los jóvenes universitarios presentes consideraron que la educación tendría que formar ciudadanos competentes para transformar el mundo, recuperando los valores fundamentales. También, entre otras muchas cuestiones fundamentales, quedó claro que cuanta más sociedad civil más cambio social, pudiendo así llegar a transformar las ideas en verdaderos planes de acción. Los jóvenes quieren ser parte activa de los proyectos y retos sociales futuros, por eso participan en diferentes programas sociales, culturales, de ocio, laborales, sobre inclusión social, deportivos, de voluntariado , en intercambios internacionales cada vez más numerosos así como en foros e iniciativas jóvenes que les permitan tomar decisiones y transformar la crisis actual en un mundo de posibilidades, donde cada persona tenga la posibilidad de elegir libremente cual quiere que sea su proyecto vital. Quizás lo que eché  de menos, en el congreso, es el mensaje o consejo que cualquiera de los ponentes, nacionales o internacionales, le podrían haber ofrecido sobre la actitud que tendrían que adoptar esos miles de jóvenes en paro y sin ingresos, que viven con sus padres, también en situación de desempleo o percibiendo únicamente unos 426 euros mensuales, y que apenas pueden pagar la hipoteca o el alquiler de su vivienda habitual, teniendo que recurrir a ongs, como caritas, cruz roja,, etc., para poder comer todos los días  … . Eso si es que sobrevivir a las adversidades