Golpe de efecto
La campaña electoral en Arousa, pese a ser una comarca determinante, estaba pasando desapercibida. Un par de visitas aquí, unas declaraciones allá, una foto de rigor en el otro lado, la crítica ácida del momento, la réplica y la contrarréplica, pero poco más. En eso estaba consistiendo la actividad política de los partidos locales hasta que, de repente, como si de un torbellino se tratara, todo cambió en un minuto. Llevaba tiempo gestionándose y por fin hubo un hueco en la agenda y el candidato a la presidencia del Gobierno por el Partido Socialista, Pedro Sánchez, se acercó hasta Vilagarcía para saludar a vecinos y militantes y, de paso, darle un espaldarazo de primer nivel a la agrupación local. Sin duda, se trata de un golpe de efecto por parte de PSOE vilagarciano, que ha sabido hacer valer la capacidad de la octava ciudad de Galicia para situarla en la primera línea de la política nacional.
Los rectores de la formación del puño y la rosa escaparon del mar, algo extraño cuando alguien visita esta comarca, quizá para diferenciarse del paseo fallido por la lluvia del PP de unos días antes y optaron por el rural. Eligieron Castroagudín, cuya plaza se convirtió en el centro de la información nacional durante unos minutos, con todo lo que eso conlleva. Y eso está bien. Personalmente, me gustó la elección porque reivindica la importancia del rural, de las parroquias, del interior o de los llamados lugares, que también aportan valor añadido a la sociedad y merecen su protagonismo y reconocimiento público.
Habrá quien critique la presencia de líderes nacionales diciendo que solo les mueve el interés electoral o que lo único que buscan es el postureo de la foto de turno y el titular oportuno. Pero la realidad es que la caravana mediática que los sigue pone al lugar que visitan en el centro de la atención. Las imágenes de los candidatos a presidente de España salen en todos los informativos y Castroagudín, y sus vecinos, bien merecen este protagonismo.
Por tanto, ojalá se acerquen hasta tierras arousanas los primeros líderes del resto de los partidos que concurren a las elecciones. De este modo, al igual que hizo Pedro Sánchez, los vecinos tendrán la oportunidad de hablar con ellos, contarles sus problemas o, simplemente, escuchar su discurso. También situaría a Arousa en la primera línea política, que es donde merece estar. La gente está harta de los partidos, pero cuando ven de cerca a uno de los líderes que solo conocen por televisión la cosa cambia. Veremos si el golpe de efecto de los socialistas vilagarcianos obtiene la respuesta esperada en las urnas, pero al menos se han ganado un tanto en lo que se refiere a la influencia y al peso dentro del partido, que no es poco.
