ACCIÓN DE LOS FURTIVOS
El problema del furtivismo comienza a ser más que preocupante en Arousa. Cofradías, Consellería do Mar y fuerzas de seguridad hacen lo posible para evitar esta práctica ilegal, pero da la sensación de que resulta insuficiente. Los furtivos están cada vez mejor organizados y, a tenor de sus actuaciones, parece que disponen de una red que les permite colocar el marisco robado en el mercado. De lo contrario no se explica lo sucedido ayer, cuando la Guardia Civil interceptó una furgoneta en Vilagarcía cargada con 1.200 kilos de berberecho del que se desconoce la procedencia. Además, se da la paradoja de que el sector aprobaba ayer mismo, por primera vez en la historia, cerrar Os Lombos al marisqueo, precisamente por la escasez de berberecho y por los bajos precios a los que se cotiza hoy en día este recurso. La solución es difícil, pero todo pasa por tipificar el furtivismo como un delito.
