Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?

Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?

Amigos: “Lo que no es útil para la colmena, no es útil para la abeja” (Marco Aurelio). “La mayoría de las personas tienen miedo a la muerte porque no han hecho nada de su vida” (Anónimo).  “Solo se vive una vez, pero si hace bien, con una vez basta” (J.E. Lewis).
Me gustaría, comentaros, lo que me sucedió hoy, tranquilos, no os contaré la historia completa de vida, primero porque sería un coñazo, y segundo porque no me da la real gana, si eso cuando escriba el libro, lo sabréis pero pasando por taquilla. Tan solo un detalle, que para un servidor, tuve importancia aunque para otros de vosotros sea motivo de chufla, tan solo escribo para los que sabéis leer entre líneas, como siempre hago, no es la Codorniz, la revista más audaz para el lector, más inteligente, tan solo es una sección del Diario de Arousa, al que considero parte de mí, y al que daría honores de gran profesionalidad y dedicación entusiasta por  todos vosotros, los lectores, un buen ejército que lee y sabe asimilar lo que está escrito, y por lo tanto sigo su filosofía de editorial.
Estando un servidor en el autobús a Pontevedra, pues iba a una consulta del médico de rehabilitación debido a un  fallo, digámoslo así, en mi maquinaria, de recuperación de un ictus y este fallo de engranaje, es tan solo, que se me carga el gemelo de la pierna izquierda, y me produce un fuerte dolor. Cuando mi maquinaria echa a andar dos o tres kms. automáticamente, el gemelo izquierdo dice hasta aquí, y tengo que parar unos minutos, y luego vuelvo a las andadas, y así, sucesivamente. En ello estaba yo pensando cuando observo que el autobús de Mombus, línea: Sanxenxo-Pontevedra, carretera 308 a la altura del Ayuntamiento de Poio se detiene y oigo rumores, me incorporo y observo medio kilómetro de coches parados delante. Algo ocurre, eran las 8 de la mañana y estábamos a 5 kilómetros del destino aproximadamente, un accidente entre dos automóviles, era noche cerrada, en pleno vial, obstruían el trafico totalmente, los vehículos fueron accediendo a un vial alternativo, por Samieira, el autobús, no, por razones, que a estas horas aun no me explicaron. Estuvimos allí detenidos, y digo bien mas de una hora, bastante más, sin visos de arreglo de la situación, observo agentes de todo tipo, de aquí para allá, dando órdenes unos y otros no sé a quien, corriendo de un lado para otro, si digo que eran cuatro o cinco, miento, pero si os cuento que al menos eran quince o veinte, os lo aseguro no me equivoco. Un servidor viendo estos movimientos por el exterior y la nula reacción en el interior, pensé hasta que iban a secuestrar el autobús o algo similar, solo hay que estar allí, en esos momentos. Entonces, empecé a hacer reaccionar a los “internos” cuando voz en alto, empecé a revolucionar, llámese así, haciendo preguntas, qué hacemos aquí, hay que hacer algo, esto no es manera de tratarnos, etc. Todos los niños y jóvenes empezaron a levantarse y querer salir, y seguir andando, y otros no tan jóvenes también, total, una rebelión a bordo, que no secuestramos al capitán (conductor que estaba escondido debajo de una silla, menudo capitán, así perdimos Filipinas y Cuba). No hacía falta tal secuestro, estaba acojonado en una esquina, empezamos a bajar a decenas, con orden, y echamos a andar. El acojonado y los más ancianos allí quedaron, los demás empezamos a caminar, carretera abajo dejando allí, una estampa de vergüenza, por muchos aspectos de lo que estaba ocurriendo, y con menos luces que un árbol de Navidad