EL PERSEGUIDOR
Les aseguro que no es por tocar los huevos a nadie, pero el papelón que está haciendo el señor Cristóbal Montoro, con tanta amenaza velada –o no tan velada– a diversos artistas de renombre, periódicos y diarios, deportistas de elite, cantantes de música ligera y hasta ópera, y a políticos en curso de formación, a mí sí me los toca.
Cuando movió ficha para, según él, recaudar más impuestos, y se sacó una amnistía fiscal rebajando tasas y aliviando multas para el personal más selecto de nuestra sociedad más rica y delincuentes de todo tipo que blanquearon su negro dinero, más que un pecador su oscura alma al comulgar, gracias a sus piadosas medidas recaudatorias.
Ahora, los técnicos de Hacienda están que trinan por sus coñas y excesos verbales informativos que perjudican su trabajo, e incluso podrían ser causa para anular inspecciones y/o sanciones, pero al simpático Montoro eso se la trae floja. Poco bueno dice de su gestión.
