Iglesias y Rajoy juegan al gato y al ratón
Pablo Iglesias y su equipo conocen las debilidades de los medios de comunicación, con follón consiguen audiencia de cabreados, desencantada, por malas prácticas de los últimos gobiernos. Si a esto añadimos la desmemoria de la gente de lo bueno conseguido durante los 35 años de democracia, y solo recordando lo malo, con espectáculo no resolvemos los problemas de la gente. A Podemos le votaron para corregir la corrupción y el mal funcionamiento de las administraciones públicas, no para la creación de reinos de taifas en España. Podemos interpreta equivocadamente, que con referendos no se resuelve el conflicto catalán creando más conflictos. Podemos no puede olvidar que son tercera fuerza política para mandar en los demás. Iglesias va sobrado y quiere “papar” al PSOE y IU. Sin embargo, hay algo preocupante, no tienen testada su capacidad para la gestión de pública. A ver como lo hacen en los ayuntamientos donde gobiernan.
Podemos quiso tener cuatro grupos parlamentarios para poder cobrar más. Ya apareció una tercera casta. Tampoco el PSOE debiera prestar sus senadores a partidos independentistas. Iglesias y Rajoy juegan al gato y al ratón. Si Rajoy durante estos cuatro años hiciera las reformas que necesitan las administraciones del Estado, en vez de dedicarse a hacer recortes por abajo, controlando el gasto, eliminar la corrupción, no estaríamos en esta complicada situación política.
Los pactos en educación, sanidad y servicios sociales, como hacen en otros países democráticos, son para respetar, gane quien gane. Las ansias de poder de Iglesias, y sus convicciones democráticas, quedaron en entre dicho por nombrarse vicepresidente y otros ministerios sin pactar el programa con Pedro Sánchez. Esperemos que dos afamados profesionales como el exgeneral, Julio Rodríguez, que fue jefe del Estado Mayor y el exfiscal anticorrupción Jiménez Villarejo, que están en Podemos, le digan; (esto no, esto no).
