QUO VADIS SANXENXO?
Con un sector de la construcción paralizado o, con un sector de la pesca que, en Portonovo, no es ni la sombra de lo que fue, y, últimamente, con un sector turístico inmerso en una pendiente que cada año se hace más pronunciada, ¿cuál es el futuro que le espera?.
En Sanxenxo el turismo era el reclamo para el verdadero generador de empleo: la construcción. El empleo derivado del negocio puramente turístico siempre ha sido un complemento, nunca el motor. Por sí mismo no da empleo todo el año.
¿Quiere esto decir que hay que volver al desmadre del ladrillo?. No, ni mucho menos. Cuando el sector digiera sus excesos ya recuperará su papel en la economía local. Lo que sí quiere decir es que hay que evolucionar hacia otros sectores y que para ello es imprescindible la puesta en marcha del Parque Empresarial. Para eso se pensó y para eso se incluyó en el PXOM.
El monocultivo del turismo no es suficiente para generar los puestos de trabajo que Sanxenxo necesita. Hay que avanzar hacia el multisectorialismo.
Por todo ello, no es posible entender como existe semejante parálisis en su puesta en marcha. Las previsiones cifraban en torno a los 3.500 los empleos que podría llegar a generar. En los tiempos que corren, tan solo el 10% ya serían buenos, muy buenos.
El cruce de veladas acusaciones y el intercambio de información contradictoria a través de los medios de comunicación ponen de manifiesto que la Xerencia de Urbanismo, bajo la presidencia de Catalina González, no solo no funciona, sino que es una fuente de problemas, aparte los de índole interno.
El Parque Empresarial de Nantes lleva sumido seis años en el más absoluto abandono, fruto de lo cual son los 290.735 euros que va a costar la reposición de los desperfectos causados en su instalación eléctrica. Pero lo peor de todo es que las empresas interesadas no puedan establecerse en él o terminar lo ya iniciado para su puesta en marcha.
