TRANSPORTE PÚBLICO DEFICITARIO
Vilagarcía, como octava ciudad de Galicia debe aspirar a unos servicios acordes a su condición, por lo que sus gobernantes hacen bien en liderar una serie de reivindicaciones como la parada en la ciudad del AVE a Madrid. Esto evitaría que más de cien mil personas tengan que desplazarse a Pontevedra u otras localidades para viajar en tren a la capital del Reino. El alcalde, el socialista Alberto Varela, tiene previsto comentárselo a la ministra de Fomento, en funciones y no sabemos durante cuánto tiempo, con la finalidad de que se tengan en cuenta los intereses de los arousanos en este apartado. Por supuesto, cuenta con el apoyo de la Corporación municipal y seguro que también con el respaldo del resto de los municipios de la comarca aunque no lo hayan hecho oficial. En el ámbito local también pretende potenciar el uso del transporte público y para ello quiere poner en marcha una tarifa plana que haga más atractivo el viaje en autobús y el desplazamiento en bicicleta en el centro de la ciudad. Ojalá salga bien, porque supondría un salto importante en la calidad de vida de todos. Aunque, para decirlo todo, antes tendría que dejar de ser tan permisivo con los aparcamientos en zonas peatonales, tal y como denunció recientemente el PP y que acredita con documentos gráficos. Pero puestos a pedir sería necesario conseguir que los desplazamientos entre las diferentes localidades de la comarca de O Salnés no fuesen una odisea. Ir desde Vilagarcía a O Grove, por ejemplo, supone toda una experiencia para el viajero, puesto que resulta imposible ajustar horarios para cualquier actividad. Y esto se puede aplicar, aunque en diferente nivel, al resto de los municipios. Puede que este servicio no resulte rentable, cuestión que estaría por ver, sobre todo con la demanda veraniega, pero se trata de una cuestión vital para la comarca en términos de movilidad. Ya damos por hecho que todo el mundo dispone de un medio de transporte privado, pero todavía hay muchas personas que dependen de los medios públicos o de terceras personas para desplazarse. El asunto es dar con la tecla del precio y de las frecuencias. Si se consigue, es posible que esta ambiciosa idea de vertebrar la comarca fructifique. La Mancomunidade encargó un proyecto al respecto hace unos años y todo parecía indicar que saldría adelante, aunque por dioferentes motivos nunca llegó a ejecutarse. Por haber, incluso había un precio establecido para el viaje que era de un euro para un recorrido circular con paradas en todas y cada una de las localidades de O Salnés. Una pena, como también es una lástima que el ferrocarril de cercanías haya perdido fuerza. Aquí también tendría mucho que decir Vilagarcía con la finalidad de que su estación sea el final del trayecto de los usuarios, tanto por cuestiones laborales, comerciales o de ocio. Lo de las comunicaciones por carretera lo dejamos para otro capítulo. Todos ustedes saben el coste en paciencia y, por lo tanto, en tiempo que supone desplazarse en coche a Pontevedra sin tener prácticamente ningún punto donde adelantar, con cantidad de tramos limitados a 50 por hora y con mil y un radares apostados en cualquier curva.
