¿TE APUNTAS?
Una pregunta muy sugerente con la que Manos Unidas nos invita a reflexionar sobre la dura realidad del hambre en el mundo. Muchas veces, y espero hacerlo aún más, he comentado el valor del reconocimiento social que Cáritas y Manos Unidas tienen. Nadie discute el respeto que merecen, calificándolas en muchos ámbitos, como “perlas de la Iglesia” cuando lo que realmente son es la caridad puesta en acción.
Pero cierto que un calificativo así se lo merecen porque se lo han ganado siendo rigurosas y transparentes en su trabajo. Ambas, Cáritas y Manos Unidas, nos advierten con frecuencia de la trágica situación de indignidad en la que viven cada vez más personas en todo el mundo. Ellas tratan de despertar nuestra conciencia al mundo de la triste realidad de abandono y hambre donde, muchas veces, la muerte es más valiosa que la vida; aunque no siempre lo consiguen, y no me refiero a que si logran de nosotros las aportaciones dinerarias que cada uno considere.
Lo digo en el sentido de que logren que nuestras entendederas se muevan en la dirección de la conciencia solidaria, del convencimiento individual de que la pobreza existe más allá de unas cifras o de unas fotos más o menos enternecedoras o crueles, todos los días del año. Nos olvidamos pronto de ello, quizás pensemos que poco más podemos hacer; de que al día siguiente los pobres seguirán siendo “sin esperanza”.
No sé si podemos hacer algo más, pero al menos deberíamos reconocer que no podemos ser ajenos a ella y cruzarnos de brazos ante la realidad que dice que una minoría estamos a tratamiento médico porque comemos demasiado y una mayoría pasa necesidad o simplemente se muere de hambre.
Ojalá la pregunta ¿te apuntas? cale hondo y seamos pro-activos ante la indignidad de la pobreza, que es siempre consecuencia del abuso o de la violencia de uno más fuerte, y sea en nosotros una preferencia su erradicación. Creamos que la solución pasa por nuestra implicación activa y quizás (estoy convencido) no tanto de mayores aportaciones económicas. Pero pronto nos volveremos a olvidar y nos borraremos del ¿te apuntas?
