GENTE DE DON BOSCO
El Colegio Salesiano de La Coruña podría presumir de haber educado en sus aulas a cuatro alumnos que después fueron alcaldes de nuestra capital: Liaño, Domingo Merino, López Menéndez y Javier Losada. Podría presumir de muchos más brillantes ex alumnos: juristas, como Meilán y López Vilas, militares de alta graduación, como Meneses, Soriano, los hermanos Calleja, economistas, médicos, ingenieros, como Taboada; políticos, empresarios, como San Martín y un etcétera notable. O periodistas, como el entrañable y recordado Rodríguez Maneiro.
Pero hoy traemos a la familia salesiana a esta columna porque ha publicado el número 102 de su boletín –“Boscoruña”–, correspondiente a noviembre y que ha hecho coincidir con la Fiesta de la Unión de los Antiguos Alumnos, bajo el lema “Todos unidos”. Hay un saludo del presidente, que abraza de modo especial a las promociones de hace 25 y 15 años. Un artículo histórico-literario del consiliario de los Antiguos Alumnos, el sacerdote salesiano Félix Domínguez. Le sigue un reportaje de las actividades de los antiguos alumnos: excursiones, actos culturales, gastronómicos, lúdicos, religiosos y festivos, narrado por el vocal Pedreira Mengotti.
En un curioso artículo, Emilio Bosch habla de sus vivencias escolares y hay también un simpático apartado titulado “El rincón de la Peña”. Otro espacio se reserva para la Fundación Juan Señor y varias páginas para la Fiesta de la Unión que celebraron los antiguos alumnos, con especial incidencia en el pasado día 9 con recepción en el local social, Eucaristía en la parroquia de María Auxiliadora, ofrenda floral ante el monumento de Don Bosco, aperitivo y comida de hermandad en colegio.
Se cierra el boletín con un artículo desde Sudáfrica y con un interesante calendario de avisos. Aún queda espacio para la sección de cumpleaños. Lo decía Don Bosco: “Tristeza y melancolía, lejos de la casa mía”.
