POLÍTICA DE TOGA
Denuncia que algo queda. Esto es lo que debe pensar la candidata socialista de Cambados cuando se pasa más tiempo haciendo cola en los juzgados que en la calle intentando convencer a los vecinos de que su proyecto es lo mejor para su bienestar futuro. Al menos esa es la sensación que se percibe desde la torre en la que escribo. Todos los candidatos se presentan a las elecciones con la vocación, la convicción y la ilusión de ganar. Durante la campaña electoral ponen sus cartas encima de la mesa y encomiendan el éxito a una de ellas, la soberana, la del pueblo, que es quien aporta el comodín de la victoria. El camino para llegar ahí no es sencillo. Hay que prepararse bien. Primero hay que disponer de un equipo capacitado, después de un proyecto real y, por supuesto, de un líder capaz de transmitir credibilidad y confianza. En esta carrera es lógico que unos traten de poner obstáculos a los otros, pero no lo es tanto que las críticas o los reproches acaben siempre en los juzgados. Cada uno es libre de diseñar su propia estrategia, pero al PSOE de Cambados se le nota a leguas que lo único que busca es un titular que diga que el alcalde o algún integrante de su equipo más directo pueda ser imputado por alguna irregularidad. No sé si lo conseguirán. Desde luego, empeño e insistencia no les falta. Llevan ya unas cuantas y todas ellas han caído en saco roto. Quizá en la enésima tengan suerte y algún juez llame a declarar a Luis Aragunde. Verían el cielo abierto. Pero de momento, nada de nada. Con la primera denuncia ante la Fiscalía, a bombo y platillo y con toda la plana socialista comarcal en la Audiencia, comenzaron a cavar la tumba del regidor de la capital del albariño. Con el primer varapalo no decayó el ánimo, por lo que volvieron con el pico y la pala para hacer más grande y orondo el agujero. Otra vez el mismo resultado, la desestimación. Y ahora, que el hoyo ya estaba cubierto de hierba, resulta que vuelven a la carga con unas supuestas irregularidades en la urbanización de la Rúa Atlántico. Desde el Concello aseguran que se ha hecho todo bajo los parámetros de la legalidad. El PSOE cree que no y por eso denuncia. Yo no pongo la mano en el fuego por nadie. Si se ha hecho mal, que se adopten medidas y que se castigue a quien sea, pero si la tramitación fue correcta, la denunciante tendría que pensarse dos veces si su labor se atiene únicamente a su responsabilidad política. Puede que al final admitan a trámite alguna de sus denuncias. Pensará que habrá valido la pena. Aunque la realidad dirá que una buena candidata no se mide por la cantidad de denuncias que interpone, sino por su capacidad de liderazgo, solvencia en la gestión, complicidad con sus vecinos y mano firme en la defensa de sus intereses.
