DIVERTIRSE APRENDIENDO
Aser buenos conductores o peatones se aprende en la infancia, ese momento en el que se crean hábito y se adoptan normas de conducta. En Sanxenxo lo tienen claro y desde hace tiempo trabajan con los escolares en valores como la educación vial. Y a esa tarea, encomendada a la Policía Local y con un éxito destacable, se ha sumado ahora un nuevo personaje. Y es que los agentes han recurrido a un muñeco de guiñol, el “Poli Paco”, para hacer entender a niños de 5 y 6 años los conceptos básicos de la seguridad vial, tales como conocer su dirección para poder volver a casa si se pierden. Una iniciativa creativa que sorprendió a los pequeños.
