
Coincidiendo con la llegada de la llegada oficial del verano las dos playas con bandera azul del municipio de Vilagarcía estrenaron ayer su distintivo de calidad. Lo hicieron de una forma distinta, dado que no fue ni el alcalde ni los concejales los encargados de levantar el paño. El regidor local, Alberto Varela, quiso que los más pequeños de la casa se involucrasen en una tarea que tiene mucho que ver con el turismo, pero también con el medio ambiente. La primera parada fue a las doce del mediodía en la playa de O Campanario, en Bamio. Con unas temperaturas altísimas, bajo la sombra de los árboles y todos ellos equipados con gorras, los niños de la escuela unitaria de la parroquia esperaban la llegada de toda la comitiva política. Todos ellos estaban deseosos de hablar con el alcalde y, sobre todo, de distinguir a su playa con la bandera azul. Sin problema y sin enzarzarse en las cuerdas al filo de las doce y cuarto el paño ya estaba en el mástil de O Campanario. Los pequeños conocieron también de cerca la equipación con la que cuentan actualmente los tres arenales de la localidad: Sillas adaptadas a personas con escasa movilidad y también muletas acuáticas. ¿La finalidad? No es otra que aquellas personas que tengan algún tipo de problema puedan bañarse con esta equipación disponible en los puestos de socorro.
No solo en Bamio se celebró ayer la colocación del distintivo de calidad, sino que Vilaxoán fue ayer un lugar festivo para el medio ambiente. La cita con el izado de bandera fue a la una de la tarde. En el arenal, en el que los primeros bañistas se atrevieron en un día de playa perfecto, esperaban ansiosos los alumnos de quinto curso del colegio de Faxilde. Fueron ellos también los encargados de poner la bandera azul en O Preguntoiro ante la atenta mirada de los vecinos del lugar.
El alcalde reconocía que la asignatura pendiente es la playa de A Concha-Compostela que lleva años sin conseguir un distintivo por la mala calidad de las aguas. “Queremos solucionar el problema de los vertidos y ya hemos hecho pequeñas inversiones en la zona de Rosalía de Castro, pero no son suficientes”, apuntaba ayer en Vilaxoán.
más accesibilidad
Fue la concejala de Benestar Social, Tania García, la que señaló ayer que los alumnos de BATA que están trabajando en pictogramas para señalizar debidamente los edificios municipales también lo están haciendo en el caso de las playas. De las tres. Tanto de la de O Campanario, de la de O Preguntoiro y también de la de A Concha-Compostela.
El próximo lunes día 27 habrá una nueva prueba para dotar a las playas del vigilante número 11, dado que una de las plazas había quedado desierta por falta de titulaciones adecuadas.






















