
Un área comercial similar al Alcampo proyectado en San Miguel de Deiro (Vilanova). Esta es la idea que se plantea para las instalaciones de As Carolinas en las que antiguamente se ubicaba la próspera Megasa. Las conversaciones ya se han iniciado según confirmaron ayer mismo fuentes próximas a la promotora Desarrollos Vilanova que eludieron dar más datos sobre unos planes que ya incluso antes de concretarse han hecho saltar las alarmas entre los grupos de la oposición y especialmente entre los pequeños comerciantes.
Y es que el inicio de los trámites por parte de la familia Rey, propietaria de los terrenos y de la fábrica, para cambiar el uso del suelo de industrial a comercial ha generado una gran preocupación en el sector. La asociación de comerciantes Zona Aberta ya ha presentado un escrito en el Concello pidiendo una reunión con el alcalde para que “nos dea as explicacións oportunas” sobre los planes para las instalaciones de As Carolinas. Un proyecto que por el momento no está presentado aunque la familia Rey sí que remitió al Concello un Estudio de Detalle en el que solicitan el derribo de los añadidos industriales que no cumplen con la legalidad en materia medioambiental y el mantenimiento de la estructura principal, de unos nueve mil metros cuadrados, para uso comercial. Además, contempla crear 300 plazas de aparcamiento.
grandes dimensiones
Las características de los terrenos permitirían acoger un área comercial de grandes dimensiones y en una céntrica ubicación. Lo cierto es que desde que se conoció la venta de la empresa familiar a Impress Metal, el “fantasma” de un área comercial en As Carolinas comenzó a tomar fuerza. Aunque desde el gobierno se hicieron tímidos intentos por mantener la actividad industrial en el municipio y el entonces edil de Urbanismo, Marcelino Abuín, llegó a advertir a Impress de que no le recalificaría los terrenos si se iban de Vilagarcía, lo cierto es que la familia Rey mantuvo la titularidad tanto de la parcela como de la fábrica y que la multinacional holandesa, que después pasaría a ser absorvida por Ardagh, se mantuvo firme en unificar la actividad en Meis, como hizo en 2011. Ahora, desde el ejecutivo dicen que no es necesario cambiar el uso del suelo. n




















