
El temor al cierre de la unitaria de O Pedroso crece entre los padres de Bamio tras reunirse con una inspectora de Educación en Pontevedra. Aunque no se trataba directamente del funcionario que lleva la zona, con el que se entrevistarán la próxima semana, sí dejó entrever a los progenitores que el cierre de las instalaciones, que no cumplen con el mínimo de matrículas exigido por la Consellería de Educación, está prácticamente decidido.
Los padres acudieron ayer a la delegación de Educación en Pontevedra con el objetivo de reunirse con el jefe territorial, César Pérez, con el que tenían solicitado cita desde el 28 de mayo.
Al no obtener respuesta y ante la urgencia de la situación, ya que el curso está a punto de finalizar y los niños no tienen plaza, los padres decidieron ir sin cita a Pontevedra. Allí, tras esperar un rato, fueron recibidos por Pérez Ares. “Las formas no fueron muy correctas y no nos resolvió nada”, señala una portavoz de los padres que asegura que solicitaron en varias ocasiones que les confirmase si el centro iba a cerrar o no.
“Nos dijo que no dependía de él, que era un tema de inspección, pero a estas alturas el jefe territorial de Educación ya tiene que saber las unitarias que cierran o no”, asegura esta madre, que incide en que “tenemos que saber dónde metemos a nuestros niños y ya no quedan plazas ni en Carril ni en Catoira”.
Esta es una de las principales preocupaciones de los progenitores de los alumnos de O Pedroso, que tendrán que buscar centro contrarreloj para matricular a los pequeños. Con el objetivo de evitar esta situación acudieron hace algo más de un mes al Pleno de Vilagarcía, donde pidieron el apoyo expreso del gobierno. Se lo prometió, pero desde entonces no se produjo ningún movimiento. Ahora temen que ya no queden posibilidades de salvar las instalaciones.






















