
Francia decretó ayer el veto a los mejillones gallegos tras registrar varios casos de intoxicación alimentaria tras consumir partidas de este molusco. En un comunicado de prensa, firmado por los ministerios de Sanidad y de Agricultura, asegura que “se detectaron varios casos de intoxicación alimentaria en forma de gastroenteritis relacionados con mejillones de España que provenían de Galicia”.
Con tal motivo, las autoridades francesas recomiendan a los clientes que hayan comprado mejillones gallegos a partir del 25 de marzo que no los consuman y que los devuelvan a los establecimientos de venta.
Dichas partidas están afectadas por la toxina lipofílica que se traducen en problemas de gastroenteritis (diarreas, vómitos y dolores abdominales), dolores de cabeza y fiebre moderada que desaparece entre dos y dieciocho horas después de su consumo.
A pesar de que la alerta sanitaria se hizo pública ayer, el gobierno francés puntualiza que desde el pasado 9 de abril ya se encuentra retirando el mejillón gallego del mercado.
antecedentes
No es la primera vez que el país galo cierra sus fronteras al mejillón gallego decretando la alerta sanitaria. La última vez fue en 2010, por una partida de molusco afectada por la toxina diarreica, pero también en 1976. Sin embargo, no en todos los casos se pudo certificar que la causa estaba en los controles de calidad realizados en Galicia, que gozan de un enorme prestigio a nivel internacional.
La repercusión que este tipo de informaciones pueden tener sobre el consumidor y el mercado son “incuantificables”. Tanto desde el sector productor como depurador, se mostraban prudentes acerca de los efectos que en este momento de crisis general pueden causar en un sector que no pasa precisamente por su mejor momento. “Está claro que la gente se asusta y que nos perjudica, pero ya no es la primera vez y habría que ver de qué mejillón se trata y qué canales de distribución ha seguido”, advertía ayer Manolo García, de la Asociación Galega de de Depuradores.
Hasta el momento se desconoce en qué tipo de presentación se comercializaba el mejillón gallego que ahora Francia ha ordenado sacar del mercado. Tampoco se sabe cuanto molusco podría ser devuelto o requisado por las autoridades sanitarias francesas en los próximos días. Dependerá de las devoluciones de los consumidores. Y es que la campaña de fresco con Europa ya hace semanas que se canceló, según el sector depurador, y la conserva se encuentra a la espera de que el molusco adquiera un mayor tamaño y también calidad para poder comercializarlo en lata.






















