Varios testigos aseguran que nunca presenciaron los episodios de abusos por los que una menor denunció a su padrastro
Ayer quedó visto para sentencia el juicio oral celebrado en la sección sexta de la Audiencia Provincial de A Coruña, en Santiago de Compostela, contra un sexagenario riveirense procesado por abusos sexuales continuados a su hijastra menor de edad, así como contra la madre de la niña, acusada por ser cooperadora necesaria por omisión, al ser conocedora de los hechos y no actuar al respecto. El hecho de que la vista se celebrase a puerta cerrada para proteger la identidad de la muchacha, no ha impedido que trascendieran algunos detalles sobre lo ocurrido en la sala, como que varios testigos presentados por el abogado defensor aseguraron que nunca presenciaron los hechos denunciados.
Fue el caso de las dos hijas del acusado, que indicaron que en la época en que su hermanastra indicó que ocurrieron los hechos convivían con su padre y que nunca presenciaron nada, ni tan siquiera a las horas en las que declaró que tuvieron lugar esos presuntos abusos, algo que también manifestaron familiares políticos que acudían a menudo a la casa. Las hijas añadieron que su padre nunca mostró comportamiento extraño hacia ellas ni hacia la otra menor. Según parece, la supuesta víctima de los abusos nunca contó nada de eso hasta que se lo consiguieron sacar en el centro de menores al que acudió, y que luego tuvo conocimiento de ello su madrina, por lo que acabó denunciando.
En sus conclusiones, el abogado defensor hizo referencia a las contradicciones en el testimonio de la hijastra del acusado, ya que las fechas en las que indicó que sucedieron los hechos denunciados esa familia residía en A Pobra, aunque ella los sitúa en la vivienda que tuvieron en la parroquia riveirense de Palmeira. La Policía Judicial manifestó que no encontró nada anómalo en el barrido que le realizaron al ordenador del procesado, mientras que el médico informó de la enfermedad que padece el acusado y que le impide hacer esfuerzos y el forense indicó que la niña había perdido la virginidad. Parece ser que la presunta víctima declaró que su madre no sabía lo que pasaba, por lo que se podrían reducir los cargos contra ella.






















