La devolución del crédito Luz Salgada dejaría a Ravella sin poder cubrir servicios básicos

El alcalde de Vilagarcía, Tomás Fole, se vino de Madrid con la peor de las noticias. La obligación por parte del Estado central de devolver el importe íntegro (más intereses) del famoso crédito Luz Salgada. Como ya se venía advirtiendo en los últimos meses la administración central entiende que Ravella no cumplió con el objetivo del préstamo y que, por lo tanto, su obligación es devolver un total de nueve millones de euros en un plazo todavía por determinar. Un dinero que se exige, pero que Ravella no tiene.
Con semblante serio y con evidente preocupación el regidor local se mostró tajante. “A día de hoy es imposible devolver todo ese dinero sin perjudicar el funcionamiento normal del Concello”, advierte. Tomás Fole se apoya en un informe que el propio gobierno municipal encargó al departamento de Intervención que sigue la misma línea que lo expuesto por el alcalde. El departamento técnico de Ravella advierte que en el caso de tener que asumir el elevado pago el Concello no podría hacer frente a los servicios básicos fundamentales y que, por lo tanto, las consecuencias podrían ser “catastróficas”. Un panorama que, probablemente, también podría llevar al despido de buena parte del personal municipal y que pondría en claro peligro la estabilidad económica de Vilagarcía.
escaso margen
Lo que en su día se vio como una oportunidad inmejorable para dar un impulso importante al turismo en Vilagarcía se ha convertido en la peor pesadilla del actual gobierno municipal. Y es que el margen de maniobra que tiene ahora Tomás Fole es muy limitado.
El alcalde explicaba ayer que cuenta con el apoyo no solo político de la Xunta de Galicia, sino también con una sentencia del Tribunal Constitucional que, en 2009, declaró que la competencia en la gestión de este crédito es de la administración autonómica. Además, y así lo mostró el regidor, hay un informe técnico de la Asesoría Xurídica de la Xunta que avala tanto la prórroga como el cambio de finalidad de los fondos de Luz Salgada que quedan pendientes de invertir.
El problema está, no obstante, en el informe firmado por el Abogado del Estado que es el que bloquea todo el proceso.
Esta misma semana, y después de su visita a Madrid, Tomás Fole explicaba que se han hecho las gestiones pertinentes para que se vuelva a hacer otra lectura del caso por parte, de nuevo, de la Abogacía del Estado. El alcalde advierte que “desde aquel entonces la legislación que podría afectar a este crédito ha cambiado y, es más, incluso dos de los Real Decreto que también se veían influidos ya han sido sustituidos por otros”.
Estos cambios en la legislación y también el hecho de que el Tribunal Constitucional haya dejado en manos de la Xunta la competencia del tema es el único recoveco al que puede atenerse en estos momentos el equipo de gobierno de Tomás Fole.
batacazo económico
Las nefastas consecuencias económicas que implicaría la devolución del crédito Luz Salgada van más allá de sacar dinero de donde, por supuesto, no lo hay o de dejar de ejecutar obras proyectadas, como la reforma del parque de A Xunqueira.
Tomás Fole recalcó que “tendría consecuencias catastróficas porque nos imposibilitaría cumplir el Plan de Saneamiento que habíamos aprobado y también el Plan de Ajuste dictado desde el Gobierno central”. ¿Consecuencias de ello? Pues aparte de no poder hacer frente a servicios básicos, Vilagarcía dejaría de percibir el dinero que, anualmente, le corresponde recibir del Estado y así en un eterno bucle infinito con consecuencias económicas totalmente desestabilizadoras.
Tomás Fole insiste en que desde el gobierno local no han parado de gestionar este asunto desde que alcanzaron la Alcaldía de Ravella aunque son conscientes de que la situación se ha ido enredando más y más a medida que pasaron los meses.
varapalo
Xa desde el punto de vista de cifras concretas, el montante del crédito Luz Salgada asciende a 5,9 millones de euros. De ellos se han invertido en obras reales alrededor de 1,3 millones de los cuales, a finales del presente año 2013, se habrán amortizado alrededor de un millón. De toda esta cantidad 4,5 millones están todavía en una cuenta bancaria, mientras que los 3.058.000 euros que tiene que pagar Ravella superan con creces la disponibilidad actual de las arcas municipales. Un expediente problemático que podría llevar a Vilagarcía al borde del abismo.




















